lunes, 2 de julio de 2018

Arco en buenas manos


Franco Katrina es arquero de General Paz Juniors, al tener un papá jugador  y  amante del futbol, desde los tres años comenzó a vivir y soñar con él.  Comenzó jugando como delantero, pero por cosas de la vida un día se puso los guantes y no se los sacó más. Es un jugador con carácter y lo demuestra en la cancha, no es fácil ser arquero, ya que a la hora de un partido son los más discutidos pero Franco defiende bastante bien sus tres palos.  A sus casi 25 años paso por varios clubes, entre ellos el primero en verlo formarse fue Huracán de barrio La France, donde comenzaría con su sueño. Un grande llegaría a su vida, Instituto lo haría debutar en divisiones de AFA, después volvería nuevamente a Huracán y  sería el arquero titular del primer equipo. Después desplegaría las alas y seria a Alianza de Coronel Moldes, donde formaría parte del equipo del Federal B. Escuela Presidente Roca seria su club por dos meses, hasta que una gran propuesta de Independiente de Formosa lo tentaría.  Al volver después de ochos meses en Formosa,  Las Palmas serian su sexto club donde conocería a un gran amigo para el cómo Gastón Chiatti, teniendo una pelea sana por el puesto principal. Después de las Palmas se fue a Perú donde tendría una mala experiencia que rápidamente quiso borrar. Al llegar a Córdoba Deportivo Atalaya se sumaría a su lista de clubes, pero solo jugaría sietes partidos, porque emigraría a Unión Santiago de Santiago del Estero donde jugaría nuevamente Federal B. El último club en donde está actualmente, es Juniors  formo parte de plantel finalista del Federal C 2018, y es el arquero titular de Liga Cordobesa.  Es una persona muy familiar, trabaja en la fábrica que tiene junto a su papá,  pero siempre está presente su sueño y deseo de vivir de lo que tanto ama, EL FÚTBOL.



-El deseo de ser jugador siempre está, ¿Quién fue el que te llevo a escribir tu historia como jugador profesional?
-Arranque bien de chiquito, porque mi papá era jugador fútbol, tenía una escuela de fútbol y cuando tenía 3 años mi viejo abrió una, así que ya está totalmente instalado en este mundo. La iniciativa viene por él,  a los 9 años pase por Instituto. En el 2004 llego a Huracán donde hice inferiores y 2010 - 2011 debute en primera.
-¿Qué club fue el que te enseño las principales armas para ser un jugador profesional?
-Huracán de La France, es el club donde más me forme, me enseñaron varias cosas, las principales  la educación y el respeto. Es un club que siempre voy a recordar de la mejor manera.
-¿Siempre quisiste ser arquero o probaste otros puestos?
-No, (risas), de chico jugaba de nueve, por mi papá. En el colegio jugaba el torneo LIFI, que siguen estando, siempre era delantero, pero después por otras cuestiones cambiaria de puesto. Yo tengo un hermano más grande que yo, y siempre que jugábamos el me pateaba a mí la pelota y no yo a él, por eso comencé a ir al arco y me termino gustado, así que hoy en día mi verdadero puesto es ser arquero.
-Estas diciendo que venís de una familia bien futbolera, ¿Cómo es la relación a la hora de un partido con ellos?
-Bien, hablamos mucho de fútbol en mi casa, vivimos constantemente hablando y el mirando fútbol. Mi papá siempre me aconsejaba que estuviera tranquilo antes y durante el partido, siempre trate de seguir sus recomendaciones, aunque algunas veces me olvido del esas palabras.
-¿Cómo recordas tus primeros pasos por el “Globo”?
-En primera me hace debutar Hugo Fernández en un torneo provincial 2011 con Colon de Colonia Tirolesa. Después arranque a jugar 2011-2012 y en el 2013, me voy para Instituto.
-¿Algún partido que te hay gustado como jugaste?
-Un partido lindo que me gusto fue con Belgrano por Liga Cordobesa, fueron los primeros encuentros que jugué. En ese tiempo habían cambiado de técnico y yo no estaba jugando anteriormente, cuando llego David  Ocon me puso para jugar y le respondí muy bien.
-¿El técnico que mejor te consejo en Huracán?
-Lucas Sosa en inferiores, fue un gran entrenador que siempre te aconsejaba y apoyaba además de ser una excelente persona. El me marco mucho en inferiores me hubiera gustado haberlo tenido en primera pero no se dio, pero de él me quedan muchos consejos.
-¿Cómo fue pasar de jugar en las inferiores a ser el arquero titular del primer equipo?
-No te niego que estaba muy nervioso cuando me dijeron que iba a jugar, pero con muchas ganas,  trataba de tomar todo con tranquilidad para no ponerme ansioso. Los entrenamientos esas semanas fueron tranquilos, estaba relajado porque sabía que necesitaba estar así, además contaba con el apoyo de mis compañeros. De chico siempre me juntaba con personas más grande que yo y ellos me ayudaban a que todo lo tomara con tranquilidad.
-Luego llegarías a Instituto, ¿Cómo fue tu paso por el equipo de Alta Córdoba?
-Llegó en el 2013, a los creo 19 años, jugué cuarta de AFA medio año y después me llevan a jugar Primera Local, Daniel Mira me subió a jugar en el primer equipo de Liga Cordobesa.
-¿Te costó adaptarte a lo que fue el cambio de jugar Liga Cordobesa a torneo de AFA?
-No, yo venía de jugar primera división de Liga con Huracán, que era mucho más roces, pelotas áreas, juego con mucho más contacto. Al pasar a jugar en cuarta fue otra cosa, canchas lindas, todo el juego se daba por el piso, menos roce y mucho juego.
- En tu segundo paso por Huracán, ¿Cómo  fue mentalizarte que vos ibas a ser el “1” titular?
-Cuando vuelvo de Instituto estaba Mario Bocalon quien fue el que me hablo para que vuelva a Huracán que iba a ser el arquero titular y que ponía en mí toda la confianza para ocupar ese puesto. Ese momento me agarro con un poco más de experiencia y maduro, fue otra la postura que tenía.
-¿Qué sentiste saber que eras el titular, el indiscutible?
-No sé si era el indiscutible porque viste que el puesto de arquero no es grato, vos sabes que si andas bien vas a jugar. El arquero puede varias, nosotros sabemos que si estas con uno que está teniendo una gran racha y vos no, sabes que el mejor va de titular. En lo personal yo siempre entreno para ser el titular del equipo a donde voy.
-Vos mismo lo dijiste el arquero es el más criticado, vos con pasado delantero, ¿se te cruzo por la cabeza volver a ese puesto?
-No, la verdad que no, si bien es el puesto que a ninguno le gusta, el que está debajo de los tres palos sabe de qué se trata, como se vive adentro y como se entrena y se vive diferente. Es un puesto hermoso que somos pocos los que entendemos el lugar de guardameta, por eso es algo lindo y único.

  •         Las buenas actuaciones traerán propuestas que harían que Franco creciera como profesional, y para crecer debía ir dejando su casa, su vida familiera para instalarse de lleno a su pasión, a su amor por el fútbol.



-Alianza Coronel Moldes seria tu nuevo club, ¿Cómo  fue adaptarte a una nueva institución?
-Me salió esa propuesta y no lo dude. Yo estaba buscado una oportunidad para comenzar la vida futbolística más profesional como así decirte, y me fui. La propuesta llego por un ex compañero que tenía en Instituto que es de Coronel Molde, y me pregunto si estaba interesado en ir allá, para seguir creciendo. Un día me llego el llamado de los dirigentes arreglamos todo para que la llegada se pueda concretar, en ese tiempo ellos estaban jugando Federal B y era una linda experiencia que quería vivir.
-No es cerca Moldes, ¿Por qué elegiste irte allá y no seguir jugando en Córdoba capital?
-No tenía otras puestas, y una cosa que me incentivo mucho  fue que era un Torneo Federal B, yo en ese momento tenía casi 20 años era chico, pero a la vez era una linda experiencia para mí. Los dirigentes cuando me hablaron fueron claros, me dijeron que no iba a ser titular pero que iba a pelear un puesto  y no lo pensé mucho y me fui.
-¿Cómo fue el cambio tuyo de jugar una Liga a un disputar un torneo Federal B?
-Fue un lindo cambio, era otra cosa, comenzamos a concentrar, viajar por varios lados y conocer distintos tipos de jugadores. En cuanto al entrenamiento no cambio mucho, pero era más exigente, comenzábamos a planificar en la semana cuanto era tiempo y la manera para entrenar porque algunas veces nos tocaba viajar a otros lados como Mendoza y era menos el tiempo de entrenar que teníamos.
- Porque no todo es seriedad, y menos en ustedes los jugadores porque siempre alguna maldad se debe hacer en tantas concentraciones, ¿alguna anécdota que se pueda contar?
-Tengo varias, una que me acuerdo es cuando jugaba en Formosa también Federal B, la primera fecha viajamos en un colectivo que tenía todo, y nos terminamos volviendo en una trafic todos apretados, porque se nos habían borrado los dirigentes. El grupo lo tomo como algo gracioso porque era ponerle humor a la situación.
-Después de llegar de Coronel Moldes, te fuiste a jugar a Escuela Presidente Roca solo dos meses, ¿Por qué ese paso tan veloz por el “Panza Negra”?
-(risas), yo vuelvo de Moldes, en teoría tenía que seguir allá, pero no arreglo con los dirigentes por cosas que no me terminaban de cerrar. Estaba parado y me llamo José Shaffer el técnico que estaba en ese momento en Escuela y me dice si quería atajar en el club. Yo le dije desde el comienzo que, en lo personal estaba buscado seguir jugando torneos Federales, y me dijo que valla atajar y si me salía algo mejor que me fuera y así fue. Estando en Escuela creo que jugué  5(cinco) partidos y me llamaron de Formosa que me habían recomendado y querían hablar conmigo, así que arregle y me tuve que ir.

  •         La distancia, otra vez sería necesaria para seguir sumando clubes a su lista personal, pero esta vez eran más horas de viaje, la familia lejos, pero él deseaba seguir siendo el gran jugador que siempre soñó.


-Otra vez lejos de casa, sin los mates con los padres, ¿Cómo fue tomar la decisión que tomaste y dejar a tu familia?
-Ahí si fue realmente lejos, estaba a casi 1300 kilómetros, era todo un día de viaje, estuve ochos meses allá, solo vine una vez a Córdoba y fue creo que dos días, va ni dos día un día y medio. Me costó, pero siempre tenía la mentalidad de que quiera jugar al fútbol, sabía que algún día me iba a ir lejos, pero tenía que ser fuerte porque es el deporte que tanto amo y debía luchar por mi sueño.
-Sos una persona muy apegada a tu familia, ¿sentiste mucho estar lejos de casa en ese tiempo que te fuiste?
-Soy bastante familiero pero me gusta mucho lo nuevo, tener experiencia de conocer otras provincias y países. Me gusta estar con mi familia, pero también soy bastante independiente, soy de adaptarme rápido a lo nuevo. El jugador de futbol piensa que cuando se va de su casa está solo, pero no es así porque somos varios jugadores que venimos de afuera y nunca te sentís solo.
-¿Cómo te fue con el tema de la convivencia con otros jugadores?
-Algunas veces es buena y otras malas porque no sabes cómo son los otros compañeros que te van a  tocar. En mi caso me fue bien, tenes distinto tipo de jugadores, están lo que son ordenados, los que no lo son, jugadores que no le gusta la limpieza y los otros que son obsesivos con la misma. Solo es cuestión de saber convivir con ellos.
-¿Cómo calificarías tu paso por Independiente de Formosa?
-En lo personal bastante bien, en cuanto al tema dirigencial no fue muy bueno, son cosas que son extra futbolísticas, que por ahí es mejor olvidar que recordar.
-Si tuvieras que describir a ese club en simple palabras, ¿qué le dirás?
-Fue bastante complicado el paso por allá, éramos un gran grupo de chicos que veníamos de afuera, pero siempre estuvimos unidos y fuertes. El tema dirigencial complicaba mucho las cosas, en Formosa el futbol se vive diferente no es nada parecido a Córdoba, pero bueno fue una experiencia que me ayudo a seguir creciendo.
-¿Algún partido que te hayas lucido?
-Uno con Resistencia de Chaco, en cancha de Sol de Mayo donde éramos locales por un contrato de alquiler, me fue bastante bien en ese partido y respondí a las órdenes del técnico.
-Luego volverías a Córdoba, y jugarías nuevamente en un club grande, como lo es Las Palmas, ¿Cómo se dio tu llegada a la institución?
-Me había llamado el ayudante de campo de Héctor Chazarreta, quien había sido mi técnico en huracán, y me conto que se había enterado que había vuelvo de Formosa y quería hablar conmigo. Él me había dicho que estaban buscando otro arquero que estuviera con Gastón Chiatti que estaba solo, si bien contaba con otros chicos pero no tenían tanta experiencia, y me pregunto si me interesaba la propuesta de ir a jugar allá. Me senté hablar con los dirigentes y bueno se dio mi llegada al club.
-¿Cómo fue convivir en un vestuario con Gastón Chiatti, un jugador como dirían algunos medio especial por su carácter y temperamento?
-Todos dicen que Gastón es particular, con carácter complicado, pero no es así. Yo con el tengo una excelente relación, no solo fuimos compañeros, somos muy amigos. En las Palmas lo conocí y siempre nos llevamos muy bien, es una gran persona cuando lo conoces te das cuenta que no es como dicen. Después tuve la suerte que compartiéramos vestuario en Juniors.
 -Llegaste como segundo arquero de Las Palmas, ¿Cómo fue asimilar que ibas a jugar pocas veces, porque adelante tenías a un arquero referente e ídolo de club?
-Con Gastón apenas arrancamos tuvimos una charla, yo sabía que él era titular, referente de Las Palmas y yo fui sabiendo que iba a estar atrás suyo. Gastón se crio en ese club y sabía lo que significaba su nombre en la institución. En cuanto a lo personal yo trate de sumar siempre para él, entrenar bien para yo estar bien y cuando me tocara jugar en su reemplazo, así poder responder de la mejor manera. En el club llegue a jugar 4 (cuatro) partidos y donde rendí bastante bien.
-Después de tu paso por el equipo “Azul” te irías a probar suerte a Perú pero no todo  sería como te lo habían dicho, ¿Qué paso allá, como fueron los días?
-Fue una mala experiencia, cuando mi papá jugo era jugador de futbol, había jugado en dos equipos de allá, uno era Atlético Sullana, dirigentes me contactaron por mi viejo. Me contaron como iba a ser las cosas, yo arregle todo por teléfono tanto el tema económico, como futbolístico, para poder llegar al club y jugar. Me llaman y me dicen que me tenía que presentar el 28 de Enero en Perú, viaje, llego y me presento con los dirigentes, cuando llego me dicen que ya estaba completo el cupo de extranjeros pero ellos querían que me quede, hasta que se libere un cupo.  Eso ya me molesto porque no era lo que yo había arreglado por teléfono, un día voy a entrenar, no me querían dar plata, no tenía donde quedarme yo, tenía conocidos de mi papá pero no era lo mismo. Entonces me comencé a mover, y me habían ofrecido un club de segunda división, acepte pero nuevamente el problema de los cupos de extranjeros, ya está completo porque ya era tarde. Estuve tres meses allá buscando clubes porque no se dieron las cosas como me habían dicho y no conseguía nada, así que me tuve que volver.
-¿Qué tanto te golpeo anímicamente ese mal paso, se te cruzo por la cabeza en algún momento dejar todo?
-No la pase bien allá y eso no lo niego, se me pasaron un montón de cosas por las cabeza estando en Perú, pero nunca dejar el fútbol, pero si me lastimo pasar por ese momento. Yo iba con toda la ilusión de jugar en un club de primera, cobrar otro sueldo, otro entrenamiento pero bueno las cosas no se dieron. El volver a Córdoba yo sabía que iba a ser otra pelea de buscar un nuevo sueño.
-Después del paso frustrado de Perú, Deportivo Atalaya sería tu nuevo club pero solo jugarías pocos partidos, ¿Cómo se dio tu llegada a ese club?
-Yo vuelvo de allá, y ya estaba por arrancar la liga, primero me llamaron de Huracán que querían hablar conmigo, hable con ellos, cuando salgo me llaman los dirigentes de Atalaya que sabían que esta sin club y querían contar con mis servicios. Me convenció más la propuesta de Atalaya así que fui allá, pero siempre arreglando que si me salía algo mejor me iba, y así fue jugué solo 7 (siete) partido.
-¿Por qué tan pocos partidos?
-Porque me salió una propuesta de jugar el Torneo Federal B, yo con Atalaya había arreglado en Marzo y a fines de Junio me llaman de Unión de Santiago para jugar y bueno era un gran paso para mí, así que me fui.
-¿Qué recordas de tu paso por Santiago Del Estero?
-Dentro del todo fue positivo, llegue a un club humilde para lo que es Santiago, pero tenía mucha más gente, pero había algunos problemas dirigénciales porque estaban peleados las mismas autoridades, había como dos grupos y era raro el momento. En cuanto a lo grupal siempre fue bueno, éramos seis chicos de afuera, a un compañero de San Juan y a mí nos dieron una casa que estaba alejado del club pero muy cómoda. Nos quedaron debiendo plata del club, pero bueno esas cosas pasan en la mayoría de los clubes.


-Otra convivencia, otra cuidad, ¿Cómo fue adaptarte a una nueva experiencia?
-La verdad que muy buena, no me puede quejar, mi compañero era más grande que yo, él ya había jugado afuera y sabía lo que era convivir con otras personas. En Santiago me encontré con un buen amigo, una excelente persona.
-No todo es positivo en el fútbol y vos ya lo viviste en Perú, ¿pero en algún momento pensaste dejar tu sueño?
-No jamás, el día que quiera dejar el fútbol será cuando no pueda caminar, es algo que amo, desde los tres años vivo de esto, vivo para ser jugador. Yo si estoy una semana sin entrenar siento que no estoy haciendo algo bien, ya es una costumbre para mí entrenar todos los días, compartir plantel, jugar el fin de semana, nunca se me cruzo por la cabeza dejar lo que tanto amo.
-¿El mejor plantel que te haya tocado?
-En Las Palmas tuve un muy lindo plantel, pero me quedo con el equipo de Juniors en este último Federal C. La verdad se formó un lindo grupo, nunca me había pasado de venir a entrenar con tantas ganas y no querer irme porque la estaba pasando bien.
-Ya hablando de lo que es tu presente en Juniors, ¿por qué elegiste venir a esta institución?
.Me llamo Daniel Mira que necesitaba dos arquero para disputar el torneo, me había dicho que iba a llamar a uno con mucha experiencia y otro que ande en buen nivel. Yo sabía que Gastón iba a venir, así que me gustaba la idea, me quería quedar en Córdoba.
-Fuiste el arquero titular del plantel de Liga Cordobesa, te destacaste en los primeros encuentros del torneo, te fuiste ganando al hincha, ¿cómo fue acostumbrarte al mundo Juniors?
-Desde que llegue me trataron bien, en todos los sentidos tantos dirigentes, hinchas y cuerpo técnico, la verdad que me sentí bien desde el primer día que pase por ese portón. Nunca había sentido tanta comodidad como la tuve desde el primer día en este club. Me sentí como uno más de toda la vida, en cuanto a lo deportivo trato de entrenar todos los días bien para sumar mi granito de arena en todos los partidos.
-Te toco estar en el Federal apoyando desde el banco, ¿pero cómo viviste vos ese torneo?
-La verdad lo vi muy bien, teníamos un grupo muy unido y fuerte, que te daba gusto venir a entrenar, estar con ellos, concentrar y eso era lo mejor. No me toco jugar ningún partido del Federal pero yo de afuera lo viva muy intenso, siempre quería que nos valla bien tanto personal como grupalmente. Este grupo se merecía llegar a la final y ganarla, pero lastimosamente gana no se puedo pero logramos volver a dejar a Juniors donde se merece, en grandes torneos
-Sos un jugador muy temperamental, si algo no te gusta lo decís, ¿Cómo haces para contenerte y no explotar en los partidos?
-Vivo los partidos muy intenso, tengo que comenzar a mejorar eso, hable mucho con el “Tordo”, “Dani” Mira, por el tema de tranquilizarme. Soy calentón, siempre fui así pero sé que tengo que mejorar eso que para mi futuro porque no me puedo enojar tan rápidamente.
-¿Una virtud y un defecto tuyo?
-Me considero un arquero rápido, ágil y tengo buena visión, y algo que me cuesta pero voy aprendiendo es a no calentarme tan rápidamente.
-De todos los partidos que jugaste en Liga Cordobesa en el torneo Inicial, ¿Cuál fue el que más te gusto?
-Con San Lorenzo estuve bien, también me gusto con Huracán en su cancha por mi pasado por ese club y por todo lo que significa para mí el “Globo”.
-No todo es fútbol en tu caso, ¿Cómo es normalmente un día tuyo?
-Tengo una fábrica de Premoldiados, con mi papá, donde estoy de encargado,  tengo que abrir, ordeno a los empleados y les comunico las cosas que tiene que hacer durante el día. La fábrica esta atrás de mi casa así que tan lejos no me queda, soy de tomar mates y salgo cada tanto hacer trámites de ir a las ferreterías a cobrar y esas cosas, ver que necesitan. Después tipo 13:30 almuerzo, algunas veces me duermo una siestita, y a las 14:30 vuelvo a abrir la fábrica. Y a las 15:30 ya me preparo para ir al club a entrenar.
-¿Alguna vez te paso de llegar muy al límite?
-Si hace un par de semanas me paso que llegue bien al límite, ya cuando todos estaban en el campo y el técnico me había dicho que si llegamos un día más tarde con Pérez (Jeremías) no iban a poner una multa (risas).
La imagen puede contener: 2 personas-¿Un amigo especial que te haya dado el fútbol?
-Tengo varios, en Juniors me hice amigo de muchos, pero con Jere (Pérez) tengo una relación muy grande, compartimos vestuario en Instituto y nos queda esa linda amistad. Con el estoy todos los días, pero en el club me hice muy buenos amigos como (Rodrigo) Ligorria, (Agustín) Fazio, “Dani” (González), (Franco) La ganga, (Gastón) Chiatti, “Tin” Griguol.
-Tenes casi 25 años, sos un jugador joven pero con varios clubes encima, ¿Qué sentís saber que a donde fuiste siempre dejaste tu huellita?
-Siempre trate de buscar lo mejor para mí, por eso quizás tengo tantos clubes. Cuando me tocaba irme afuera y volvía a Córdoba, siempre buscaba algo para no estar tanto tiempo parado, y los clubes de Liga siempre me abrieron sus puertas para jugar. Yo cuando firmaba con un club, tenía como un pacto de palabra que si me salía algo mejor, me iba, por eso pase por varios clubes.



  • Vamos hacer el famoso ping pong para mandar al frente a tus compañeros, que no son ningunos santos.


-¿El jugador más molesto que conociste?
-Sin duda a “Jere” Pérez y “Poli” Duveaux.
-¿El jugador más gruñón?
-Ahora nos quedó “Agus”  Fazio y en su momento Chiatti, era si no lo sabias llevar era mejor tenerlo lejos.
-¿El dueño de la música en los vestuarios?
-Íbamos cambiando, por momentos era Gastón Grande y después el que tenía el celular a mano, “Tin” (Griguol) ponía en las concentraciones, más en su pieza pero él se adueñaba de la música.
-¿Te toco un jugador con el que no quieras concentrar nunca más?
-(risas), no yo siempre concentre con el que me pusieron, nunca tuve preferencia en nada. En las concentraciones teníamos un grupo que jugaba mucho al póker así que en la pieza no estaba mucho tiempo, nos íbamos a otra y nos ponías a jugar un buen rato.
-El día que dejes el futbol, ¿Qué te gustara ser técnico o presidente?
-Me gustaría ir más por la parte técnica, tuve la suerte en Huracán trabajar como técnico de promocionales y me gustó mucho esa rama.
-Si tuvieras que elegir entre sacar un gol sobre la línea o atajar un penal, ¿Cuál elegirás?
-Si el gol sirve para ganar en el minuto, vamos por el gol, pero sino el penal, los dos sirven mucho para la victoria.




  •        La familia es lo más importante y valioso que tiene un jugador, vamos a dedicarle unas palabras a tu familia esa que tanto te aguanto, banco mil humores después de un partido y siempre te alentó.






-¿Qué significa tu papá en tu vida?

-Mi viejo significa todo, yo desde que tengo uso de razón el me enseño lo que es amar realmente el fútbol. El hace 20 años – 21 años tiene una escuela de fútbol, y yo arranque con él desde muy chiquito. Hoy en día a mi papá le debo muchísimo, me enseño un montón de cosas y estoy muy agradecido a él por todo.

(Explicación de la foto: Franco fue a ver a su papá jugar en una final de la ECFA, donde el convirtió dos goles y en uno fue abrazarlo)







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-¿Cómo es el trato con tu mamá horas previas al partido algún mimo de más te hacen?

-Si demasiados mimos, a ella no le gusta mucho ir a la cancha porque pasa muchos nervios, entonces antes de un partido empieza con sus bendiciones, sus palabras de apoyos. La verdad que todo eso ya es una costumbre, no me puedo ir a jugar sin su apoyo. Algunas veces además de mimarme, de sus palabras de aliento y bendiciones, me ha llegado a tirar agua bendita (risas), la verdad que es la mujer más importante que tengo en mi vida.




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-Tu hermano mayor, fue el culpable que seas arquero, ¿Cómo es tu relación con él?
-Y algo de responsabilidad  tiene (risas), de chicos íbamos a jugar a la pelota a la calle y bueno por ser el más chico me mandaba al arco. Con el tenemos muy buena relación, aprendo mucho de él y lo admiro mucho.










-Tenes una hermanita, la única mujer, ¿Cómo te hace llegar su cariño y apoyo?
-Sí, es mi princesa, con el amor que ella trasmite en nuestra casa es suficiente, de esa manera me hace llegar su amor y apoyo. Ella se crió en una familia futbolera, y fue muchas veces a la cancha a verme jugar, le gusta el fútbol. La verdad que no sé cómo expresarme porque ella me deja sin significado para describirla, el amor que siento por ella es infinito, es mi debilidad, es mi todo.

domingo, 1 de julio de 2018

Glorioso Goleador


Claudio Martínez delantero, actualmente juega en General Paz Juniors, es mejor conocido como “Tomi” el apodo viene porque desde chiquito le decían tomate, pero al medida que fue pasando el tiempo de tomate pasaron a “Tomi”. El amor por la redonda nació desde que tiene uso de razón, siempre todo lo que hizo fue para alimentar su pasión por el fútbol. Su primer club fue Instituto donde se formaría, haciendo todas las inferiores, disputando partidos de AFA, no era delantero todavía, había ido como arquero, y paso por todos los puestos hasta que un día por una ausencia, jugo de delantero haciendo un gol desde ese día nunca más salió de ese puesto. Tiempo después llegaría su primer paso en Juniors formaría parte por el aquel entonces Argentino B, después volvería a la “Gloria” para jugar en la Cuarta de AFA donde terminaría siendo uno de los máximos goleadores de inferiores.  Jorge Newbery de Santa Fe seria su tercer club, donde tendría una buena actuación. Después la distancia  sería más grande, y emigraría a Deportivo Tabacal de Formosa, pero siempre contando con el apoyo incondicional de su familia y novia. Tras su paso por Formosa se cruzaría a Salta para jugar en Independiente de Fontana torneo Federal B, al llegar a Córdoba se fue a jugar al campo precisamente a Bernardino Rivadavia de Rio Primero.  Y su último club donde sigue actualmente es Juniors, donde fue parte del plantel finalista del torneo Federal C 218, igual para “Tomi” no todo fue maravilloso, las lesiones se encapricharon con él, pero su sueño es más fuerte y  siempre salió adelante por su ilusión, su vida se reparte entre el fútbol y su trabajo en la carnicería de su papá.



-¿Quién fue el que te incentivo a emprender la aventura de ser jugador de fútbol?
-A los 7 años mi papá decidió llevarme a probar suerte en Instituto, quedo en el club y comencé a jugar como central, yo iba como arquero, pero al llegar a la institución fui probando distintos puestos, primero central, después de cinco, enganche. Había probado todos los puestos posibles, hasta que un día creo que ya tenía un año en el club, un compañero mío que era delantero falto y me pusieron en su lugar, ese día me toco hacer un gol, ganamos y desde entonces fui delantero.
-¿Cómo fue tus primeros pasos por la institución de Alta Córdoba, algún técnico que te haya marcado?
-El primer entrenador que tuve fue“Rojitas” (Adrian Rojas), hoy en día ya no está pero siempre voy a estar agradecido a él, otro técnico fue Walter Saracho fueron los que me ayudaron a formarme. Después mas de grande tuve varios técnicos que me ayudaron, German Panichelli fue uno importante, Cesar Zabala y después en la local  tuve a Leo Nadaya,  no me quiero olvidar de ninguno pero fueron varias las personas que me ayudaron.  Uno que me olvido es el padre de Cristian Bernardi, Gerardo quien siempre me apoyo.
-¿Cómo fue el cambio de puesto, te costó mucho acostumbrarte a tu nuevo lugar en la cancha?
-No por suerte no me costó mucho, porque siempre tuve técnica, no te estoy diciendo que fui muy habilidoso pero me supe defender siempre. Al comenzar de dos fui adquiriendo técnica, ya cuando estaba de cinco  tenía más contacto con la pelota. Ya cuando fui delantero me costó un poco acostumbrarme a jugar de espalda, yo estaba acostumbrado a jugar de frente y al jugar de espalda era más complicado, pero dentro del todo no fue tan duro como lo pensaba al principio.
-¿Cómo te sentiste ya disputando tus primeros partidos en la “Gloria”?
-Recuerdo un torneo llamado  “El nuevo milenio” que se jugaba en el predio de Talleres, mis primeros partidos fueron ahí y después también jugué en los torneos “Zaza”, los cuales no sé si se seguirán jugando pero esos  fueron los primeros torneos que comencé a disputar. Después me tocó jugar partidos de la Liga Cordobesa y algún que otro viaje a Rafaela, San Jerónimo del norte Santa fe. En Rafaela salimos campeones, fue una etapa muy linda y me quedaron siempre los mejores recuerdos de esa época.
-¿Cómo fue debutar en los torneos de AFA?
-A mí me toco jugar con la categoría 90, yo soy 91 pero forme parte de la 90 porque en ese tiempo Instituto solo tenía tres clases, un tiempo después logró incorporar todas las que faltaban. Cuando empezó la 91 no entraba en lo que era sexta de AFA, así que me toco con la jugar con una más grande que la mía, recuerdo que debute con German Panichelli, tuve un gran año en ese tiempo. Ese mismo año me toco jugar con la quinta división, categoría 89, cuando Ramón Wanchope  Abila, creo que tuvo problemas en el club, un partido especial fue cuando jugamos con Boca Juniors en la Agustina, encuentro el cual ganamos.
-El destino quiso que te quedaras como delantero y terministas siendo goleador de AFA, ¿Qué sentís al saber que sos unos de los máximos goleadores de inferiores que tiene el club?
-Es algo soñado, la gente siempre me lo reconoce, amigos, compañeros, ex compañero, así que muy feliz de ser parte de un pedacito de la historia de un club tan grande como Instituto.
-¿Algún amigo especial que te haya dado el club?
-Tengo varios grandes amigos de aquel paso, uno es Luciano Copetti con el cual estoy compartiendo equipo en Juniors, también esta Maximiliano Morales, uno de mis mejores  amigos es Lucas Durante en la actualidad no juega pero siempre está apoyándome desde mis primeros pasos, sabe venir a verme jugar en Juniors.
-Estando en un gran momento, te fuiste de Instituto, ¿Por qué se dio tú primera salida del club?
-En la primera etapa me fui, porque vine a préstamo a Juniors  2010-2011, para jugar el Argentino B, al finalizar mi préstamo volví al club y jugué ya lo que era cuarta de AFA.
-¿Cómo se dio tu llegada la institución “Poeta”?
-En ese tiempo el técnico era “Rulo” González, técnico que me conocía desde instituto había dirigido si mal no recuerdo creo que era el técnico de la quinta de AFA. Él fue quien trajo a este club donde siempre me trataron bien.
-¿Cómo fue dejar tu casa porque Instituto era tu casa y adaptarte a un nuevo club?
-Fue muy raro irme, estuve toda mi vida en ese club, si bien un tiempo me toco irme a River a prueba, después vine a préstamo a Juniors. En ese tiempo estaba Julián Maidana que es un jugador muy conocido, fue raro pero siempre tuve el apoyo de mucha gente. Mis compañeros de ese tiempo me adaptaron rápidamente al grupo, era uno de los más chicos tenía 17 años, fue lindo encontrarme con gente muy buena.
-¿Cómo fue pasar de jugar Torneos AFA a un Federal B, te costó adaptarte?
-Fue mucho más duro, es otra cosa jugar torneos federales, te encontras con jugadores mayores que vos, es mucho más el rose que existe a la hora de jugar. Ese tipo de cosas me ayudaron mucho seguir creciendo como jugador, porque aprendemos mucho mirando a tus rivales.
-¿Si tuvieras que calificar tu primera experiencia en Juniors, como te calificarías?
-Me fue bien, pero jugaba por afuera, yo siempre fui de jugar de nueve, pero en ese año que fui esta Ezequiel Gaviglio un terrible goleador del club. A mí me toco jugar por afuera e intente hacerlo de la mejor manera, creo que rendí bastante bien. Un partido que me gusto fue con Atenas en su cancha donde empatamos 2 a 2 y me toco hacer un gol. Después recuerdo que en ese partido me toco jugar de cuatro (risas) porque nos habían expulsado a uno de nosotros.
-¿Alguna anécdota que te haya pasado en tu primer paso por Juniors?
-(risas), tengo algunas pero muchas no se pueden contar, en el plantel teníamos muchos personajes, uno era “Gomito” Gómez, era un personaje increíble. Con él era con quien más maldades podía hacer para reírnos un rato, pero muchas de esas no puedo contar (risas).


-Después de un gran paso por Juniors, te toco volver a Instituto donde jugarías Nacional B, ¿cómo viviste ese presente?
-Cuando me toca volver me toco jugar primero cuarta de AFA, además Liga Cordobesa donde me fue bastante bien. Con Frank Kudelka  subí a  primera, fue hermoso, cumplí un sueño. La verdad que todo fue soñado jugar en primera del club que tanto amaba y amo porque soy muy agradecido a Instituto. Me toco jugar con la nueve que es algo inexplicable, conocí muchas canchas lindas, viajar a hoteles increíbles, fue la experiencia más linda que viví.

 Su amor por Instituto va más allá de cualquier cosa, era su casa, su lugar en el mundo, en esa cancha había dejado mil lágrimas, muchas sonrisas y millones de cosas que solo un jugador te lo puede decir. La noticia más fea para el llegaría, pero nunca dejaría de soñar y vivir fútbol si para él, la caprichosa siempre fue su vida.




-Cuando no se te renovó el contrato, que paso por tu cabeza, te ibas de tu casa, ¿te quedo algo pendiente en Instituto?
-Me costó mucho asimilar que no iba a seguir en el club que me formo, pero bueno tenía que seguir, creo que no me quedo nada pendiente, tuve la suerte de hacer varios amigos de los cuales hoy seguimos hablando.  De Instituto me llevo lo mejores recuerdos no tengo rencor y nada de eso, me hubiera gustado seguir ahí porque me formaron como jugador y persona. El futbol es así y bueno me toco irme y hoy en día tengo los más lindos recuerdos de ese club.
-Tras tu salida de la Institución de Alta Córdoba, te vas a Jorge Newbery de Santa Fe, ¿Cómo fue irte a otro lado, dejar todo para irte a Santa Fe?
-Me costó irme, pero no tanto, estaba a cuatro horas de viaje, apenas tenía unos días libres me venía para Córdoba o mi novia me iba a ver cada vez que podía, así no sentía mucho la distancia. Había veces que un fin de semana quería estar con mi familia y no se podía, eso me ponía un poco triste, pero poco a poco fui superando  la distancia.
-¿Qué recordas de tu experiencia en Santa Fe, algún partido que te haya gustado como jugaste?
-Tuve un buen paso, al principio no me tocaba jugar porque no me llegaba el pase, cuando todo se arregló tuve un buen paso, al principio no me tocaba jugar porque no me llegaba el pase, cuando todo se solucionó  jugué hasta de enganche (risas).  Es un lindo club, buena gente la que me encontré ahí. El partido que me gusto fue con Estudiante de Rio Cuarto, donde hice un gol, metí un pase gol y al último me hicieron un penal, creo que ese partido fue uno de los mejores que jugué.
-Salta seria tu nueva casa, otra vez la distancia sería importante para seguir creciendo, ¿Por qué elegiste irte a Deportivo Tabacal?
-Mi paso por Salta fue hermoso, me toco un hermoso grupo de compañeros, junto al último plantel que tuvimos en este Federal con Juniors fueron los dos mejores grupos que tuve.  Me costó un poco más  todo porque era muy lejos, en esa provincia estuve con un ex compañero y muy amigo mío como lo es Diego Sueldo, con quien ya había conocido en Juniors. A él lo conocí en Instituto, era más grande que yo, allá compartimos estadio así que él me ayudo a no sentir tanto la distancia. Me quedaron amigos de ese club así que fue una excelente experiencia.
-Tantos viajes, las grandes distancias, no estar con tu familia, ¿en algún momento se te cruzo dejar el fútbol para no estar tan distanciado de tus seres queridos?
-No por esas cuestiones no, lo que si por ahí me tiro abajo por momentos fueron las lesiones que sufrí. Yo tenía medio crónico una lesión en el isquio y no la podía superar, siempre que volvía, en algún momento me resentía y eso fue el detonante para pensar en querer retirarme.
-Las lesiones son muy comunes en ustedes los jugadores, ¿Quiénes fueron tus máximos pilares para esos momento de tristeza?
-Fundamental fue mi novia Melania que está siempre conmigo apoyándome al cien por ciento. Ella siempre fue la que me insistió para que siguiera jugando y la que siempre aguanta mis humores. También mi familia que saben que soy feliz adentro de una cancha y no me querían ver lejos de ella.
-Los clubes del Norte de adoptarían primero Salta y después Formosa, ¿Cómo fue tu llegada a Independiente de Fontana?
-Fue positivo, en Formosa no teníamos muchas cosas que hacer, sinceramente nos aburríamos un poco. Otros de mis compañeros se iban al casino el mismo casino que una vez Carlos Tevez hablo de él. Al yo no ser una persona que le gusta eso, me aburría, pero todo se hizo más fácil porque me encontré con un compañero mío de Tabacal el cual me recomendó en Formosa, David Orellana quien es arquero y estar con él, me ayudo a que no extrañara tanto y hacer mi estadía allá un poco más llevadera.
-Sos goleador, un tipo nueve de área, ¿algún gol que te haya gustado y que dijiste fue el mejor que hice?
-Uno que convertí con Instituto cuando ascendimos en la Primera Local, el gol fue de afuera del área ese fue un lindo gol. Otro que me gusto fue en Formosa contra con un equipo de Misiones, recuerdo que recibí la pelota de afuera del área y le pegue fuerte al primer palo. Esos serian dos de los más lindos que me toco convertir.
-¿El mejor técnico que te toco en todos los clubes que jugaste?
- Los que te nombre anteriormente, Leo Nadaya fue el que más confianza me dio, a mí me toco jugar en la B de la Liga y el sin conocerme me dio mucha confianza para lograr nuestro objetivo de volver a la A, me dio la cinta de capitán y además termine goleador. Otro técnico fue Daniel Mira, quien me llamo cuando yo estaba jugando en el interior, lejos de lo que es la prensa, me llamo para formar parte del equipo y ponerme a punto. Así logramos el objetivo del 2017 que fue la clasificación al Federal C.
-Hablando justamente de la liga de San Francisco, ¿Cómo fue tu paso por Bernardito Rivadavia de Rio Primero?
-Lo primero es que me quedaron amigos en Rio Primero, la gente de allá es muy buena, la liga de San Francisco no es tan fuerte como un Federal, pero había buenos equipos y lindas canchas. Un paso positivo, por ahí yo no me aguantaba los viajes que tenía que hacer, A la noche viajaba a entrenar, a la mañana trabajaba y había días que llegaba a la madrugada destrozado a mi casa y al otro día tenía que levantarme muy temprano para trabajar nuevamente. Eso fue lo que quizás me bajo mucho en el sentido  físico porque no me daba el cuerpo para ese ritmo, el descansar poco y estar siempre al límite me jugo en contra con el tema de las lesiones.
-¿Por qué te fuiste a jugar al Campo sabiendo todo lo que implica irte para allá?
-Cuando me  toco volver de Formosa, estaba embarazada mi cuñada la mujer de mi hermano, venia mi primer sobrina – ahijada y decidí quedarme en Córdoba. No me había salido ninguna propuesta de capital así que el campo fue mi opción más cercana.
-Después nuevamente volverías a vestir los colores de Juniors logrando la clasificación al torneo Federal C 2018, ¿Cómo viviste tu segunda vuelta a la institución “Poeta”?
-Fue un torneo bastante duro, si bien siento que fuimos uno de los mejores equipos de Liga el año pasado, nos costó porque por momentos nos podíamos cerrar los partidos y eso hizo que por momentos tambaleara un poco la clasificación. Nuestro grupo estaba unido y era un gran plantel con buenos jugadores. En lo personal me toco jugar poco por el tema de las lesiones pero las veces que me toco jugar cumplí hasta goles pude convertir. El gol más lindo fue el que le hice a Huracán en la cancha de Las Flores cuando clasificamos.
-¿Cómo recordas ese partido ante Huracán?
-Cuando termino fue todo emoción, habíamos logrado el objetivo que tanto nos habíamos planteado, fue un torneo duro como siempre lo es la Liga y haber logrado nuestra meta fue felicidad pura. El grupo merecía ese logro, éramos muy unidos y necesitábamos obtener nuestro premio al esfuerzo, después haríamos un gran papel en el Federal 2018.


-Finalistas del torneo Federal C, comienzo de año soñado, ¿Cómo vivieron ese momento tan esperado para una institución grande como Juniors?
-Fue todo soñado, lo disfrutamos al máximo, tuvimos un invicto de 13 partidos, jugamos bien tanto grupal como individualmente. Este grupo hizo ruido tanto en Córdoba como en otros lados, todos hablaban de nuestro buen fútbol y eso nos enorgulleció a todos. La final fue un resultado muy feo para nosotros, pero logramos jugar los 14 partidos que era el máximo objetivo, y ahora se confirmó que vamos a jugar el nuevo torneo Amateur 2019.
-Hablando de las repercusiones que lograron, ¿Qué sintieron que los tildaron como el Barcelona Cordobés por su juego?
-(risas), no le dimos mucha importancia a ese comentario, el grupo sabía que estamos muy lejos de eso, pero por dentro entendíamos que estaban hablando bien de nosotros y era porque estábamos haciendo bien las cosas.
-¿Qué balance personal y grupal podes hacer de su paso por el último torneo Federal C?
-Del equipo no puedo decir nada, lo calificaría con un diez (10),  tanto adentro como afuera de la cancha. La final nomas fue nuestra mancha pero fuimos superados y no podemos mentir con eso, por ahí nos dolió un poco el abultado resultado del partido. En lo personal anduve de menor a mayor, la pretemporada me sentía bien, tuve la desgracia de resentirme del isquio, eso me tuvo alejado de las canchas un par de partidos pero los últimos encuentro me toco jugar de titular. Eso me lleno de orgullo porque sé que trabaje mucho para lograr ganarme el puesto, con mis compañeros siempre tuvimos una pelea sana por el puesto y eso se notaba siempre a la hora de apoyarnos en los partidos.
-Además de ser jugador, trabajas en una carnicería familiar, ¿Cómo es tu día normalmente?
-Me levanto 6:45am, para arreglarme y ya 7:20 estoy saliendo, nosotros abrimos a las 9, pero me voy antes. Al frente tiene el negocio mi hermano donde trabaja mi novia a la mañana, y al medio día trabaja en un estudio contable, me voy con ellos para  ayudarlos en algo que necesiten y tomamos mates hasta que llegue mi papa a abrir la carnicería. Estoy en la caja, atiendo algunas personas, limpio, ayudo con algunas cosas, pero bien la paso bien realmente.

-¿Alguna vez te paso que un cliente te haya dicho, “Te vi en la tele”, “Saliste en el diario”?
-Me paso un par de veces, la que más recuerdo fue hace un tiempo, fue una señora, clienta nuestra y me dice ¿Vos jugas al fútbol?, le respondo que sí, y me dice,  ¿Vos sos goleador?, (risas), así dicen le comento y me reía. Después me, comento que estaba en una reunión y le dijeron, en el diario salió tu carnicero, y ella pregunto ¿Cuál?..."Ruli" (por mi papá), no creo, el hijo será. Me contó eso y me reía porque fue muy gracioso que le hablen de mi a nuestras clientas.


  • Sé que tu familia es algo fundamental en tu vida, y en todos tus momentos, por eso vamos a describir en simples palabras lo que son ellos para vos.




-Tu novia, ¿en simples palabras que significa en tu vida?
-Es una persona excelente, muy compañera, solidaria, tiene un corazón gigante. Esas son las características que la hacen muy especial.
-¿Tus padres que podes decir de ellos?
-Mis viejos son pilares fundamentales que me han apoyado en mi carrera y vida, ellos son  todos para mí, pero todo.
-¿Qué papel en tu vida ocupa tu ahijada Ginna?
-Es una “Chuky”, tengo tres ahijados, ella es la del medio, la única mujer, la tengo al frente de mi casa, por suerte. Es la que me alegra los días, algunas veces llego cansado de entrenar o trabajar la veo y me cambia el humor, es hermosa. Pero tampoco me quiero olvidar de mis otros ahijados Aquiles y Tobías, que son mis otras debilidades, Aquiles saber ir a verme algunas veces a la cancha y es lindo verlo apoyando mi pasión o cuando no va me manda audios para desearme suerte. Tobías por problemitas de salud no puede ir a verme pero siempre está presente. Ellos tres son mi debilidad.
-¿Qué sentís cuando miras al costado y tenes tu hinchada personal alentándote siempre?
-Siento mucha felicidad, nosotros tenemos una carrera que es medio complicada, porque dependemos mucho de la moral, de siempre tenerla alta. Algunas veces podes hacer un mal partido o te paso un momento feo en la cancha pero ellos te cambian todo. Es muy lindo verlos, no tengo las palabras justas para explicártelo pero muy importante para nosotros verlos a un costado siempre alentando.
-Para no olvidarnos de nadie, a tu abuelo lo vi en varios partidos apoyándote, ¿Qué le podes decir a tu abuelo?
-Mi abuelo es el papá de mi mamá, el me siguió siempre desde chiquito, siempre que podía iba a las canchas o sino estaba constantemente llamándome para ver cómo me estaba, si no me duele nada. No es de retarme mucho, siempre me está apoyando, es lindo verlo ahí, se desespera por venir a la cancha. Algunas veces no me avisa que viene y cuando lo veo quedo sorprendido, pero siempre está presente.




  • Vamos a distender un poco la situación y te voy a someter a un ping pong, vamos a mandar al frente a un par de compañeros tuyos.
-¿Quién fue el que más hizo renegar en las concentraciones con llegadas tarde?
-El que nos hacía renegar era Lucas  “Poli” Duveaux y Daniel González fueron dos grandes personajes de aquel grupo.
-¿Te toco un compañero de habitación que hablaba dormido o se levantaba de noche sonámbulo?
-No, por suerte no, por suerte nada extraño por lo menos no viví nada raro (risas)
-¿Qué jugador fue el más molesto?, Lo sacamos a “Poli” que se lleva todos los números.
-(piensa), es que no tenemos otro como “Poli” (risas), por ahí "Dani" González era medio molesto, y cuando estaba de humor “Babuca” (Agustín Fazio), igual lo banco al gordo, es el más molesto.
-¿El jugador más serio?
-El que poco hablaba era Franco Murua, y después ninguno más, todos éramos muy molestos. En algunos momentos Gastón Chiatti cuando no estaba de humor, no había que hablarlo porque con una mirada ya te decía todo.
-¿Quién o quienes fueron con los que mejor te llevaste en este tiempo?
-Con Darío Ceballos hablo mucho, al igual que Franco La Ganga,  Luciano Copetti, “Babuca” (Agustín Fazio) y “Poli” (Lucas Duveaux), son los que por ahí más me hablo.