En
el barrio nacen los grandes jugadores, disfrutan y viven el fútbol en su máximo
esplendor, sin nada de presión sólo la que los amigos le daban con el
"quien pierde paga la coca". Es así como nació Rodrigo Ligorria un
habilidoso jugador, su primer club fue el barrio donde aprendió lo más
importante jugar por amor a la redonda. A los 17 años Argentino Peñarol
llegaría a su vida donde debutó en un torneo Federal C de la mano de Sergio
Allende. Luego Belgrano fijaría sus ojos en el, jugó en torneos de AFA en
cuarta división donde obtuvo buenas actuaciones ante grandes equipos. Por
motivos de papeles no pudo cerrar su incorporación en el "Pirata" y
regresaría a la "Peña" pero en dos meses se iría a Jugar a Alianza de
San Juan torneo Federal B, otra vez el fantasmas de los papeles aparecería y no
se podría quedar allá. Devoto un club del campo sería su nueva casa donde salió
campeón. Ya totalmente libre teniendo su pase en su poder llegó a Racing de
Nueva Italia donde unos meses después decidió irse por problemas económicos. El
club del campo volvería a llamarlo y nuevamente "Ligo" volvería a
salir campeón y mostrando su mejor fútbol. El año 2013 le traería una mala y
otra buena. La mala fue que a principios de año abandonó el fútbol por temas personales,
y la buena que Belgrano volvería aparecer en su vida y esta vez con grandes
emociones. Sus buenas actuaciones lo llevarían a ser parte de la pretemporada
de primera con Ricardo Zielinski donde compartió equipo con Melano, Rogoni,
Zelarrayan, entre otros, el técnico no lo tendría en cuenta y siguió su camino
en el club Las Palmas. En el club de 'Los Azules" jugó la temporada
2013-2014 y a fines de este último año volvió a irse a jugar al campo pero
Atenas. Rodrigo quería soñar y en grande así que se fue a Asia a probar suerte
pero por temas de papeles su sueño se terminó, volvió a Argentina triste y
deprimido que abandono el fútbol, pero sus amigos creyeron en el siempre y lo
empujaron a que vuelva por su gran amor el fútbol. El club Avellaneda le
abriría las puertas para volver a jugar y en el 2017 Sergio Allende volvería
aparecer en su carrera y lo llamaría para jugar en Juniors donde actualmente
sigue. Te invito a que conozcas a este gran mediocampista con una historia muy
linda y emocionante.
Fotografías: Emilse Sosa (https://www.facebook.com/PHEMILSESOSA/)
-El fútbol es la pasión de todo persona, en tu
vida ¿quiénes te incentivaron a jugar al fútbol?
-Mis amigos de mi barrio siempre me impulsaron para que
jugará al fútbol, ellos veían en mis grandes condiciones. Yo arranque a jugar
en los barrios por diversión, mis amigos
me decían que fuera a probar suerte a un club. En lo personal nunca
había hecho inferiores, siempre me la pase jugando en el barrio y después
cuando fui a Argentino Peñarol pase directamente a jugar el Federal C.
-¿Cómo
fue pasar de jugar en tu barrio a ir a un club donde fue otro ritmo?
-La verdad que fue totalmente diferente, tenías otras
responsabilidades, otro ritmo de vida, en el barrio no tenía presiones en ningún
sentido solo me gustaba divertirme. Yo debute a los 17 años era chico todavía
no estaba acostumbrado a ese mundo pero los jugadores de Peñarol de ese año me
ayudaron mucho y me hicieron todo más fácil me adaptaron rápido a su ambiente.
-En
tu llegada a Peñarol, ¿cuál fue el técnico que más te ayudó ese año?
- Sergio Allende dirigía en ese año, él fue quien más me ayudo, me daba mucha
confianza y me exigía al máximo, para que logre alcanzar un alto nivel de
juego, porque él sabía que yo podía dar más de lo que pensaba.
-¿El
día que te tocó debutar en el Federal C, recordas contra quien fue?
-Si fue justamente en un clásico contra Las Palmas en la
cancha de Peñarol, ese día ganamos 3 a 0, yo entre en el segundo tiempo.
Minutos antes de entrar Sergio me llamó y me dijo que jugué tranquilo que haga
las cosas como lo hacía en las prácticas y si me tocaba perder la pelota la
volviera a pedir hasta que la jugada me salga bien.
-¿Cómo
era tu relación con Sergio Allende?
-Buenas, siempre tenía una crítica para mí, algunas veces
me hacía pensar que no le gustaba como jugaba y me decía que podía dar más que
no me limitará. Eso me ayudo a esforzarme al máximo y tratar de ir más allá de
lo que podía dar. Quizás en esos momentos no entendía que me quería decir,
pensaba que no me quería, pero hoy en día entiendo porque era así conmigo y le
agradezco.
-En
el 2008 llegaste a Belgrano, ¿cómo se dio tu llegada a un club tan grande de la
provincia?
-Me llamaron a casi fin de año cuando yo estaba en la
Liga Cordobesa jugando con Peñarol, nos tocó enfrentarlos en Alberdi y me fue
bien hasta hice un gol (risas). Al parecer a la gente de Belgrano le gusto como
jugaba, me preguntaron mi edad, y si el año que viene me gustaría ir a jugar a
Belgrano, yo contento respondí que sí y ya en el 2008 me fui al
"Pirata".
-En
Belgrano jugaste te toco jugar en AFA, ¿cómo fue pasar de jugar Liga a disputar
partidos con clubes de otras provincias?
-Si me tocó jugar seis meses en la Cuarta de AFA y otros
seis meses en la Primera local de Liga. En lo personal creo que jugar Liga
Cordobesa es lo más difícil que puede a ver, todos se quieren mostrar y no les
importa nada. Si podes jugar en la Liga vas a poder jugar en cualquier equipo de cualquier
provincia, la Liga es nuestra escuela.
-¿Algún
partido que te haya gustado como jugaste en AFA?
-Si me gustó el partido que jugué contra Independiente en
Buenos Aires, ese año “El Diablo” salió campeón y haberme medirme con los
campeones me gustó mucho porque te incentivan a que dejes todo en la cancha.
-Tras
el paso por Belgrano, a la hora de comprarte Peñarol puso muchas trabas y
volviste al club a jugar torneo Provincial, ¿qué sentiste cuando no se te dio
el pase?
-La verdad me puse re triste llegue a pensar que no
quería jugar más, sentía que era injusto que pasara eso. En lo personal me
interesaba mucho seguir en Belgrano porque estaba haciendo las cosas bien y era
un paso enorme para mi carrera y más porque yo no había hecho inferiores y en
ese club me estaban formando para seguir creciendo. Me puso tan mal ese momento
que cuando volví a la "Peña" jugué el torneo provincial y deje de
jugar por dos meses.
-Tras
ese frustrado momento, una nueva experiencia apareció en tu vida que fue irte a
San Juan a jugar un torneo Federal B, ¿cómo viste ese gran paso?
-Al principio no sabía si ir, estuve parado dos meses y
no sabía cómo iba a reaccionar mi cuerpo, pero después lo pensé bien e irme de Córdoba
era una nueva experiencia, arme mi valija y viaje sin saber con qué me encontraría.
Ya allá me encontré con una buena institución y buenas personas que se portaron
bien conmigo.
-Cuando todo
indicaba que las cosas marchaban bien para quedarte en Alianza de San Juan,
otra vez Peñarol puso trabas y regresaste nuevamente, ¿porque pensas que los de
Argüello no te querían vender?
-Peñarol pidió mucha plata, que el club no aceptó porque
era demasiado la cantidad para ellos. En lo personal sentí que se habían
equivocado en pedir mucha plata por un jugador que solo había jugado liga
cordobesa, pero dicen que las cosas pasan por algo y bueno volví nuevamente al
club pero al poco tiempo me fui a otro lado.
-Tras
el mal trajo de no quedarte en San Juan volviste a Córdoba pero te fuiste al
campo a Devoto, ¿Cómo fue el paso por ese club?
-La verdad que fue una nueva experiencia y muy linda que
no me arrepiento de haberlo vivido. Mi primer paso por el campo fue muy
positivo, yo tenía mi sueldo, mi departamento me hacían sentir un jugador que
estaba jugando en primera división. En ese año salimos campeones del absoluto,
el pueblo era muy lindo, me trataron con tanta amabilidad que nunca me olvidó
de ellos.
-¿Qué
diferencia viste entre el fútbol del campo al de Liga Cordobesa?
-En el campo fue todo más fácil, las canchas eran todas
muy lindas teníamos todas las comodidades posible. El jugar en la liga es todo
más complicado no tenes césped en algunos estadios, te pegan patadas, la Liga
no es para cualquiera.
-Ya
totalmente libre llegaste a Racing en el 2011, ¿qué balance personal podes
hacer al respeto de tu paso por la Academia?
-Es un hermoso
club uno de los grandes de la cuidad, me adapte rápido con los jugadores que me
tocaba compartir equipo, pero a los seis meses por problemas económicos tuve
que dejar el club, pero tengo buenos recuerdos de Racing.
-Al año siguiente te vuelven a llamar de
Devoto, ¿cómo fue el segundo paso por el campo?
-Si me volvieron a llamar, la verdad que muy bueno,
salimos campeones de la Zona Norte absoluto y anual. El club era uno de los
clubes más ganadores de esa liga. La institución tenía grande jugadores y mucho
compañerismo esa fue la clave del éxito.
-A
principios de 2013 abandonaste el fútbol, ¿porque tomaste esa decisión?
-Sí, estaba
buscando un trabajo estable en Córdoba y acomodar mi vida. El campo era lindo
pero a uno le gusta estar en su barrio, con su gente rodeado de afectos. En la
provincia no se podía vivir del fútbol, salvo que seas contratado por un club
muy grande. En lo personal pensaba que ya era hora de dejarlo para ver el tema económico
porque vivir es caro.
-Después
te enteraste de una prueba en Belgrano y el bichito por el fútbol volvió a
picar, ¿cómo fue volver a vivir esa adrenalina de un duro entrenamiento?
-Me entere que en Belgrano estaban haciendo prueba a
jugadores mayores, porque estaban armando un buen equipo para ganar la liga. En
ese momento hable con Daniel Primo para ver si podía ver al club. En realidad mi
mejor amigo Daniel Forjan fue quien me convenció para que llame a Daniel Primo
quien habló con el "Nene" Solaso para ver qué posibilidades había de
volver y me dijo que valla y tuve la suerte de quedar.
-¿Qué
recuerdos o anécdotas tenes de tus entrenamientos con primera?
- Una anécdota muy graciosa fue con Carlos Bueno; Me pidió
que lo acompañara al centro, en aquellos tiempos estábamos en un hotel en
Buenos Aire, caminamos una cuadra y la gente lo había parado unas 10(diez)
veces en una cuadra para una foto o autógrafo. Nosotros íbamos tomando unos mates llegamos a la
esquina y él dijo "Pibe" nos volvamos no se puede estar en la calle.
En mi asombró le dije que debía ser lindo que te reconocieran y saludaran
todos, él me dijo riéndose, "Esto no es nada si vos supieras lo q es el
Mundo Boca". Lo más gracioso era que a mí la gente me miraba como diciendo
y este ¿quién es? (Risas) fue un lindo momento que me gustaría que algún día me
pasará a mí, porque es algo único en la vida de un jugador.
- La
vida de un jugador no es fácil y menos cuando arrancas de abajo como lo hizo
Rodrigo, a él todo siempre le costó el doble, pero un lindo sueño estaba
comenzando, viviría una experiencia increíble y conocería a jugadores que hoy
la están rompiendo en todo el mundo. Su sueño era vivir de esto lo que tanto
amaba y por momentos se reprochaba el no haber hecho inferiores en algún club,
quizás hoy hubiera sido distinto su destino.
-Tus
buenas actuaciones te llevaron a una pretemporada con el primer equipo de Belgrano
¿cómo fue vivir esa linda experiencia?
-La verdad fue algo inesperado, un momento lindo y a la
vez triste. En el sentido Lindo porque creo que es el sueño de todo jugador,
vivir haciendo lo que tanto te gusta, me dormía y me despertaba pensando en el
fútbol. No toda felicidad era completa porque en algunos momentos me reprochaba
algunas cosas. En mi cabeza pensaba que llegue al plantel profesional después
de jugar cuatros meses en la local, como hubiera sido todo si hubiera hecho
inferiores como todos los chicos. El momento lo disfruté al máximo, estar
entrenando con profesionales era ya todo sueño, nunca me voy a olvidar de las
charlas increíbles que nos daban los referentes, el técnico, me lleve anécdotas
extraordinarias. Ese año viví lo más lindo que me paso como jugador, todo fue
un gran sueño.
-El técnico
de turno El "Ruso" Zielinski no te tuvo en cuenta y te fuiste a las Palmas, vos
que siempre estuviste ligado a Peñarol, ¿cómo fue cruzarte de vereda?
-Si ese año llegaron muchos refuerzos de renombre, tapándonos
a los más chicos así que me mandaron a préstamo a Las palmas. Mi salida a ese
club me parecía medio raro ya que yo me forme en Peñarol. Al principio no lo
tome bien porque sentía que estaba traicionando a la "Peña" y además
me quería quedar, pero sabía que quedarme a pelearla iba a estar complicado así
que me fui a Las Palmas. Al llegar al club toda la gente me trató muy bien, era
un excelente grupo de personas. Mis compañeros enseguida incorporaron al grupo,
era raro porque con los que más discutía en las canchas cuando nos enfrentábamos,
al llegar al club terminaron siendo mis amigos después.
-A
la hora de jugar el clásico con Peñarol, enfrentarte ante tu ex club, ¿cómo vivías
los partidos vos particularmente?
-Y era especial todo siempre que enfrente a Peñarol fue
algo lindo era como volver a casa fue mi primer club imagínate el cariño que le
tengo. A la hora de jugar yo quería ganar así que un poco las emociones las
dejaba de lado y dejaba todo defendiendo mi camiseta.
-Tras
tu gran paso en las Palmas, nuevamente te vas al campo pero esta vez a Atenas,
¿qué recuerdos tenes de tu paso por ese club?
-Me voy al campo por problemas familiares, la verdad q no
quería irme estaba muy cómodo en el club, pero no me quedo otra necesitaba
estar tranquilo para rendir más en la cancha, cuando te vas así no la pasas tan
bien, pero en Atenas creo que hice una muy buena actuación.
-Ya
comenzando el 2015 fuiste por tu sueño de una experiencia internacional en
Asia, ¿porque elegiste ese lugar justamente?
-Todo se dio muy rápido, la oportunidad se me dio por
contacto del "Cabezón" Ledesma, que conocía a Caio Toso quien era un
ex jugador en el país de Vietnam. Con el tiempo me fueron pidiendo videos para
mandar allá, me comentaron que les había gustado como jugaba y me dijeron que
si podía viajar en abril. Acepte la propuesta del viaje por que era una linda
experiencia la que estaba por vivir y sabía que en lo económico me iba ayudar
mucho. Después allá por un mal entendido con Caio y el chico que me llevaba, la
gente de Vietnam me dejó sin club. No me quedé quieto e inmediatamente viaje a
probar suerte a Malasia, allá parecía que todo estaba encaminado, pero por
problemas del pase no pude firmar en ningún club, porque solo aceptaban a
jugadores inscriptos en FIFA. Así que me tuve que volver a Argentina realmente
triste no entendía porque me pasaban éstas cosas.
-Al
no concretarse esas pruebas, ¿qué fue lo primero que pensaste?
-Que ya estaba el fútbol no era para mí, no entendía
porque me estaban pasando estas cosas a mí, me puso re mal ese momento perdí el
año y me afecto muchísimo en lo físico, económico y en lo mental. No quería
saber más nada de jugar, tenía una depresión terrible, porque amo jugar al
fútbol y que todo eso me haya pasado me hacía pensar cualquier cosa.
-Justamente
hablando de año que perdiste ya en el 2016 volviste a jugar pero en Avellaneda
por influencia de tus amigos ¿volver a jugar, la rutina nuevamente, como te
sentiste?
-Al principio no estaba tan motivado por todo lo que me había
pasado pero en avellaneda éramos una familia,
todos éramos amigos, el grupo era excelente, yo siempre trate de
disfrutarlo al máximo. Al arranque me contó mucho más en lo físico, estuve un
año parado y volver al ruedo me costaba un poco pero después al pasar el tiempo
ya estaba bien físicamente y rendía mejor en el campo de juego.
-En
todo a tus momentos malos y buenos siempre estuvo y está tu familia, ¿qué
significan ellos en todos tus pasos?
-En realidad mi familia no es de ir a verme jugar, cuando
comencé ninguno iba a verme pero su apoyo siempre estuvo. Con el tiempo empezaron
a ir dos tíos Roberto y Daniel que tengo que me siguen a todos lados y estoy
más que agradecido con ellos que siempre me hacen el aguante. Mi historia con
ellos es especial porque los conocí en las canchas, porque soy hijo de padres
separados así que en lo familiar no había tenido la suerte de conocerlos ellos
son hermanos de mi papá. Con mi viejo la relación no era mala ni buena, nos veíamos poco así que por eso no había
tenido la suerte de conocer a mis tíos ni a nadie, hoy en día les agradezco a
mis tíos por haberse acercado siempre a verme y apoyarme.
-En
el 2017 Sergio Allende aparece nuevamente en tu vida pero en Juniors, ¿porque elegiste Juniors
para volver a jugar?
-Sergio Allende me llamó y me pregunto si me quería ir a
la institución y no lo dude, Juniors es uno de los grandes que estaba peleando para
ascender a un torneo de AFA. No le podía decir que no por su historia y su
gente, en Córdoba se sabe la gran historia que tiene esta institución.
-Ya
con la salida de Sergio fuiste uno de los pocos jugadores que se quedaron para
pelearla en la Liga, ¿cómo vivís el presente de Juniors?
-La verdad que sentía que me tenía que quedar, estuve a
punto de irme a jugar a Las Palmas el Federal B porque me habían llamado, pero
les dije que no. En lo personal elegí quedarme en Juniors que creo que el club
tiene que estar jugando el federal B. Me
quede para darle una mano así como muchos de los buenos jugadores que tenemos
que fácilmente podrían estar jugando el Federal u otros grandes torneos, pero
nos quedamos en Juniors porque creemos que merecemos una revancha. La mayoría de los jugadores que nos quedamos
no habíamos tenido la chance de jugar con Allende así que nos quedamos para
nuestra revancha y devolver al club donde tiene que estar.
-¿Cuáles
son tus deseos personales para este año?
-Mis deseos son seguir creciendo en mi carrera soy joven
todavía y me queda muchas cosas para aprender y seguir creciendo. Un deseo
especial es poder cumplir el objetivo de clasificar al Federal y devolverle al
hincha su rica historia en grandes torneos.