Ser arquero no es
fácil sabes que un error cuesta un partido y todas las responsabilidades cae en
vos, pero Jonathan Gómez es de esos jugadores que están un poco loco, además de
atajar goles también te los puede convertir, dirán como puede hacer eso, “Joni”
no solo es un buen arquero sino que tiene un pasado de “9”. Gómez es oriundo de
Luque sus primeros pasos fueron en Belgrano institución que lo fue formando,
luego en su vida llegaría Newell´s Old Boys
y Central Córdoba de Rosario. Juniors
lo llamaría para jugar torneos Federal B
y C donde obtuvo buenas actuaciones y hasta convirtió dos goles, uno ante Atlético de Carlos Paz por
Liga Cordobesa y otro contra Atenas de Rio Cuarto de tiro libre, gol que
todavía queda en la retinas de los hinchas Albos. Después Instituto fijaría sus
ojos en el talentoso arquero donde obtuvo muy buenas actuaciones y después por
motivos personales volvería a jugar en su pueblo. Jonathan es papá de Juan
Ignacio y Angelina mellizos de dos años y medio, quienes le demandan la mayoría
su tiempo, ellos son hinchas de River Plate como su papá. Te invito a que conozcas la gran historia de este
gran arquero goleador.
-Realizaste inferiores en Belgrano de Córdoba,
¿cómo llegaste a jugar en el equipo de “Alberdi”?
-Llegue al “Pirata” porque me vieron en un torneo de Villa María
cuando jugué con mi pueblo Luque, estuve seis años vistiendo la “Celeste” fue una linda
experiencia sin duda aprendí mucho. Después de Belgrano me fui a Newell's Old
Boys un gran paso por esa institución donde me quedaron amigos y lindos
recuerdos.
-Newell´s Old Boys es
uno de los clubes grande de la cuidad
Rosario, ¿qué recuerdo tenes de “La Lepra Rosarina”?
-La verdad que aprendí demasiado, fue una gran experiencia
allá se juega de otra manera, se piensa diferente estas obligado a ganar
siempre y eso te hace fuerte de la cabeza. A mí me tocó compartir plantel con
jugadores que en la actualidad están en la Selección Argentina y en grandes
clubes del país, de eso no me olvido más. Una persona que con nosotros los
chicos de reserva se portó bien fue el “Patón” Guzmán que nos regaló muchas
cosas que hoy en día son recuerdos que tengo guardado como un trofeo.
-Sos hincha fanático
reconocido de River Plate y cuando estuviste en Rosario te tocó compartir
equipo con David Trezeguet, ¿cómo fue tener cerca a uno de tus ídolos, que
pudiste aprender de el?
-Sí, tuve la suerte de conocerlo es una excelente persona y
grandísimo jugador, tengo fotos con él y todo (risas) en ese momento no pude
dejar el fanatismo por River afuera. David siempre fue muy amable con los
chicos de inferiores y esas cosas lo hacen grande como persona, de él me
quedaron lindos recuerdos y me motivaba
ver la humildad que tiene, siempre tan atentos con todos.
-La verdad que fue bastante positiva, el técnico que estuvo
en su momento fue Rodolfo Graieb, él fue quien me llamo para que formara parte de su equipo así que muy agradecido al
técnico por aquella oportunidad. La experiencia que obtuve fue muy linda me
tocó compartir plantel con grandes personas y excelentes jugadores. En mi
primera etapa aprendí lo que era la categoría, a jugar con jugadores con experiencia
me enseñaron mucho para cómo defenderme bajo los tres palos.
-¿Qué técnico te
marcó en tu carrera?
-Todos me dejaron algo, siempre trato de aprender lo mejor
de cada uno te doy un ejemplo en Belgrano me queda Agustín “Tato” Martelotto
que me enseño mucho. En Rosario en inferiores Daniel “Indio” Fagiani me dejó linda enseñanzas, te doy algunos
nombres que me acuerdo pero de todos los que pasaron en mi carrera me dejaron
una marca.
-Te fuiste a Central
Córdoba de Rosario, ¿Qué recuerdos te quedo de ese club?
-Fue un gran año, estuve en 30 partidos de los 38 que jugaron, es un gran club muy lindo, con
buena gente que me trataron de una manera excelente. Ese año no estaba pasando
un buen momento económico que poco a poco me fue afectando en lo futbolístico
pero saque fuerza y ganas de todos lados para terminar el año de la mejor
manera. Me quedaron lindos recuerdos del club así que muy agradecido con el
club por haber confiado en mí en aquellos tiempos.
-Ya en tu segunda
vuelta por Juniors jugaste el torneo Federal B, ¿Qué recuerdos te quedo de
aquel año?
-Ya en mi segunda etapa era otra mi motivación, yo llegaba
con otras intenciones quería jugar y sumar minutos, en esos tiempo estamos con
Dino Oliva peleando el puesto de arquero. Con Dino siempre tuvimos una pelea
sana, ambos nos queríamos mostrar así que nos apoyábamos siempre.
-Fuiste parte del
plantel que sufrió el descenso al Federal C, ¿Cómo viviste aquel momento tan
triste para la institución?
-Fue sin duda uno de los momentos más triste que me tocó
vivir como jugador. Se juntaron un montón de cosas en ese momento, sabía que
con el descenso se venía algo muy difícil para el club. Era una situación muy
difícil de levantar muchos problemas llevaron a que se sufriera ese momento.
Juniors ese año no estaba bien institucionalmente y eso influía en todo para
nosotros, aquel día quedo marcado para mí, porque me sentía un hincha más, si
jugaba alentaba desde adentro del campo, y si no desde el banco siempre estaba
apoyando a mis compañeros, fue y será siempre un día triste para toda la gente
de Juniors.
-Fuiste uno de los
pocos jugadores que se quedaron después del descenso, ¿por qué elegiste
quedarte?
-Primero y principal era porque quería tener mi revancha, sabía
que mi historia en Juniors no podía terminar con ese triste momento, así que
ese fue el principal motivo. El segundo era por el cariño que le tenía el club
y quería en algún partido poder ingresar al campo con mis hijos que vean a su
papa hacer lo que tanto ama.
-Fuiste el autor de
un verdadero golazo de tiro libre ante Atenas de Rio Cuarto, ¿Cómo fue que se
te ocurrió ir a vos ejecutar ese tiro libre?
-El gol va a quedar siempre en mi recuerdos porque fue uno
de los momentos más lindo, encima en esos momentos estamos peleando el ascenso
así que fue doblemente especial En los entrenamientos venia practicando tiro
libres, además Sergio Allende en ese momento me dio toda la confianza de que
sea el encargado de patear el tiro libre y los penales. En ese partido veníamos
perdiendo y se dio un tiro libre que después por suerte lo cambie por gol. Es
difícil que un técnico te apoye siendo arquero pero ese día Sergio confió en mí
y le estoy agradecido porque ese momento es uno de los mejores recuerdos que me
quedaron de mi paso por Juniors.
-Igualmente no fue tu
único gol, en un partido de Liga Cordobesa también te toco convertir de cabeza
el 3 a 3 agónico ante Atlético de Carlos Paz, ¿Qué se te cruzo por la cabeza
cuando viste que la pelota entro?
-Recuerdo que aquel partido habíamos hecho un gran primer tiempo
y en el segundo todo se dio vuelta, nos dieron vuelta el resultado estamos
totalmente enojados porque no entendíamos que nos había pasado. En la última
jugada del partido fui decidido a cabecear todos me miraban con cara de no, no
salgas, pero fui al área, algo adentro mío me decía que me podía quedar justo
para cabecear. En ese momento salte de una manera que ni yo sé cómo fue, cuando
vino la pelota cabeceé y cuando la vi ya estaba adentro gracias a Dios pude
convertir y por lo menos rescatamos un punto.
-En varios partidos
de Juniors el hincha te cantaba ¿Qué sentiste cuando la tribuna coreaba tu nombre?
-Es medio raro que le griten a un arquero, normalmente a los
delanteros son los que reciben ese tipo de aliento (risas). Los hinchas me
hicieron muy feliz y me daba un poco de
vergüenza que el hincha exclame mi nombre, la verdad que me sorprendió el gran
gesto de ellos, tengo un cariño enorme al hincha de Juniors, siempre muy amable
conmigo.
-Después de tu último
paso por Juniors, llego Instituto de Córdoba, ¿cómo llegaste a la “Gloria”?
-A Instituto llego por un llamado el técnico Daniel Mira, me
habían dicho que necesitaban un arquero titular para la Primera Local de Liga
Cordobesa con posibilidades de jugar en primera del Nacional. A mí la propuesta
me intereso porque yo tenía ritmo en la local pero siempre pensaba en aspirar
más arriba, después pasaron cosas raras que me desconcertaron y me hacían dudar
que hacer. Ese año yo salí mejor arquero de La Liga y nunca me dieron la chance
de ni siquiera entrar con el equipo principal y me debían plata. Muchos clubes
preguntaron por mí pero yo seguía esperando la oportunidad, después me salió
una oportunidad de irme a Ecuador a jugar y no lo dude me fui de Instituto.
Después por cosas de la vida mi viaje se complicó y me quede en Córdoba.






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