miércoles, 13 de septiembre de 2017

UN PIBE DE BARRIO

En el barrio nacen los grandes jugadores, disfrutan y viven el fútbol en su máximo esplendor, sin nada de presión sólo la que los amigos le daban con el "quien pierde paga la coca". Es así como nació Rodrigo Ligorria un habilidoso jugador, su primer club fue el barrio donde aprendió lo más importante jugar por amor a la redonda. A los 17 años Argentino Peñarol llegaría a su vida donde debutó en un torneo Federal C de la mano de Sergio Allende. Luego Belgrano fijaría sus ojos en el, jugó en torneos de AFA en cuarta división donde obtuvo buenas actuaciones ante grandes equipos. Por motivos de papeles no pudo cerrar su incorporación en el "Pirata" y regresaría a la "Peña" pero en dos meses se iría a Jugar a Alianza de San Juan torneo Federal B, otra vez el fantasmas de los papeles aparecería y no se podría quedar allá. Devoto un club del campo sería su nueva casa donde salió campeón. Ya totalmente libre teniendo su pase en su poder llegó a Racing de Nueva Italia donde unos meses después decidió irse por problemas económicos. El club del campo volvería a llamarlo y nuevamente "Ligo" volvería a salir campeón y mostrando su mejor fútbol. El año 2013 le traería una mala y otra buena. La mala fue que a principios de año abandonó el fútbol por temas personales, y la buena que Belgrano volvería aparecer en su vida y esta vez con grandes emociones. Sus buenas actuaciones lo llevarían a ser parte de la pretemporada de primera con Ricardo Zielinski donde compartió equipo con Melano, Rogoni, Zelarrayan, entre otros, el técnico no lo tendría en cuenta y siguió su camino en el club Las Palmas. En el club de 'Los Azules" jugó la temporada 2013-2014 y a fines de este último año volvió a irse a jugar al campo pero Atenas. Rodrigo quería soñar y en grande así que se fue a Asia a probar suerte pero por temas de papeles su sueño se terminó, volvió a Argentina triste y deprimido que abandono el fútbol, pero sus amigos creyeron en el siempre y lo empujaron a que vuelva por su gran amor el fútbol. El club Avellaneda le abriría las puertas para volver a jugar y en el 2017 Sergio Allende volvería aparecer en su carrera y lo llamaría para jugar en Juniors donde actualmente sigue. Te invito a que conozcas a este gran mediocampista con una historia muy linda y emocionante.

Fotografías: Emilse Sosa (https://www.facebook.com/PHEMILSESOSA/)



 -El fútbol es la pasión de todo persona, en tu vida ¿quiénes te incentivaron a jugar al fútbol?
-Mis amigos de mi barrio siempre me impulsaron para que jugará al fútbol, ellos veían en mis grandes condiciones. Yo arranque a jugar en los barrios por diversión, mis amigos  me decían que fuera a probar suerte a un club. En lo personal nunca había hecho inferiores, siempre me la pase jugando en el barrio y después cuando fui a Argentino Peñarol pase directamente a jugar el Federal C.
-¿Cómo fue pasar de jugar en tu barrio a ir a un club donde fue otro ritmo?
-La verdad que fue totalmente diferente, tenías otras responsabilidades, otro ritmo de vida, en el barrio no tenía presiones en ningún sentido solo me gustaba divertirme. Yo debute a los 17 años era chico todavía no estaba acostumbrado a ese mundo pero los jugadores de Peñarol de ese año me ayudaron mucho y me hicieron todo más fácil me adaptaron rápido a su ambiente.


-En tu llegada a Peñarol, ¿cuál fue el técnico que más te ayudó ese año?
- Sergio Allende dirigía en ese año,  él fue quien más me ayudo, me daba mucha confianza y me exigía al máximo, para que logre alcanzar un alto nivel de juego, porque él sabía que yo podía dar más de lo que pensaba.
-¿El día que te tocó debutar en el Federal C, recordas contra quien fue?
-Si fue justamente en un clásico contra Las Palmas en la cancha de Peñarol, ese día ganamos 3 a 0, yo entre en el segundo tiempo. Minutos antes de entrar Sergio me llamó y me dijo que jugué tranquilo que haga las cosas como lo hacía en las prácticas y si me tocaba perder la pelota la volviera a pedir hasta que la jugada me salga bien.
-¿Cómo era tu relación con Sergio Allende?
-Buenas, siempre tenía una crítica para mí, algunas veces me hacía pensar que no le gustaba como jugaba y me decía que podía dar más que no me limitará. Eso me ayudo a esforzarme al máximo y tratar de ir más allá de lo que podía dar. Quizás en esos momentos no entendía que me quería decir, pensaba que no me quería, pero hoy en día entiendo porque era así conmigo y le agradezco.
-En el 2008 llegaste a Belgrano, ¿cómo se dio tu llegada a un club tan grande de la provincia?
-Me llamaron a casi fin de año cuando yo estaba en la Liga Cordobesa jugando con Peñarol, nos tocó enfrentarlos en Alberdi y me fue bien hasta hice un gol (risas). Al parecer a la gente de Belgrano le gusto como jugaba, me preguntaron mi edad, y si el año que viene me gustaría ir a jugar a Belgrano, yo contento respondí que sí y ya en el 2008 me fui al "Pirata".
-En Belgrano jugaste te toco jugar en AFA, ¿cómo fue pasar de jugar Liga a disputar partidos con clubes de otras provincias?
-Si me tocó jugar seis meses en la Cuarta de AFA y otros seis meses en la Primera local de Liga. En lo personal creo que jugar Liga Cordobesa es lo más difícil que puede a ver, todos se quieren mostrar y no les importa nada. Si podes jugar en la Liga vas a poder  jugar en cualquier equipo de cualquier provincia, la Liga es nuestra escuela.


-¿Algún partido que te haya gustado como jugaste en AFA?
-Si me gustó el partido que jugué contra Independiente en Buenos Aires, ese año “El Diablo” salió campeón y haberme medirme con los campeones me gustó mucho porque te incentivan a que dejes todo en la cancha.
-Tras el paso por Belgrano, a la hora de comprarte Peñarol puso muchas trabas y volviste al club a jugar torneo Provincial, ¿qué sentiste cuando no se te dio el pase?
-La verdad me puse re triste llegue a pensar que no quería jugar más, sentía que era injusto que pasara eso. En lo personal me interesaba mucho seguir en Belgrano porque estaba haciendo las cosas bien y era un paso enorme para mi carrera y más porque yo no había hecho inferiores y en ese club me estaban formando para seguir creciendo. Me puso tan mal ese momento que cuando volví a la "Peña" jugué el torneo provincial y deje de jugar por dos meses.
-Tras ese frustrado momento, una nueva experiencia apareció en tu vida que fue irte a San Juan a jugar un torneo Federal B, ¿cómo viste ese gran paso?
-Al principio no sabía si ir, estuve parado dos meses y no sabía cómo iba a reaccionar mi cuerpo, pero después lo pensé bien e irme de Córdoba era una nueva experiencia, arme mi valija y viaje sin saber con qué me encontraría. Ya allá me encontré con una buena institución y buenas personas que se portaron bien conmigo.
-Cuando todo indicaba que las cosas marchaban bien para quedarte en Alianza de San Juan, otra vez Peñarol puso trabas y regresaste nuevamente, ¿porque pensas que los de Argüello no te querían vender?
-Peñarol pidió mucha plata, que el club no aceptó porque era demasiado la cantidad para ellos. En lo personal sentí que se habían equivocado en pedir mucha plata por un jugador que solo había jugado liga cordobesa, pero dicen que las cosas pasan por algo y bueno volví nuevamente al club pero al poco tiempo me fui a otro lado.
-Tras el mal trajo de no quedarte en San Juan volviste a Córdoba pero te fuiste al campo a Devoto, ¿Cómo fue el paso por ese club?
-La verdad que fue una nueva experiencia y muy linda que no me arrepiento de haberlo vivido. Mi primer paso por el campo fue muy positivo, yo tenía mi sueldo, mi departamento me hacían sentir un jugador que estaba jugando en primera división. En ese año salimos campeones del absoluto, el pueblo era muy lindo, me trataron con tanta amabilidad que nunca me olvidó de ellos.

-¿Qué diferencia viste entre el fútbol del campo al de Liga Cordobesa?
-En el campo fue todo más fácil, las canchas eran todas muy lindas teníamos todas las comodidades posible. El jugar en la liga es todo más complicado no tenes césped en algunos estadios, te pegan patadas, la Liga no es para cualquiera.
-Ya totalmente libre llegaste a Racing en el 2011, ¿qué balance personal podes hacer al respeto de tu paso por la Academia?
 -Es un hermoso club uno de los grandes de la cuidad, me adapte rápido con los jugadores que me tocaba compartir equipo, pero a los seis meses por problemas económicos tuve que dejar el club, pero tengo buenos recuerdos de Racing.
 -Al año siguiente te vuelven a llamar de Devoto, ¿cómo fue el segundo paso por el campo?
-Si me volvieron a llamar, la verdad que muy bueno, salimos campeones de la Zona Norte absoluto y anual. El club era uno de los clubes más ganadores de esa liga. La institución tenía grande jugadores y mucho compañerismo esa fue la clave del éxito.
-A principios de 2013 abandonaste el fútbol, ¿porque tomaste esa decisión?
 -Sí, estaba buscando un trabajo estable en Córdoba y acomodar mi vida. El campo era lindo pero a uno le gusta estar en su barrio, con su gente rodeado de afectos. En la provincia no se podía vivir del fútbol, salvo que seas contratado por un club muy grande. En lo personal pensaba que ya era hora de dejarlo para ver el tema económico porque vivir es caro.
-Después te enteraste de una prueba en Belgrano y el bichito por el fútbol volvió a picar, ¿cómo fue volver a vivir esa adrenalina de un duro entrenamiento?
-Me entere que en Belgrano estaban haciendo prueba a jugadores mayores, porque estaban armando un buen equipo para ganar la liga. En ese momento hable con Daniel Primo para ver si podía ver al club. En realidad mi mejor amigo Daniel Forjan fue quien me convenció para que llame a Daniel Primo quien habló con el "Nene" Solaso para ver qué posibilidades había de volver y me dijo que valla y tuve la suerte de quedar.
-¿Qué recuerdos o anécdotas tenes de tus entrenamientos con primera?
- Una anécdota muy graciosa fue con Carlos Bueno; Me pidió que lo acompañara al centro, en aquellos tiempos estábamos en un hotel en Buenos Aire, caminamos una cuadra y la gente lo había parado unas 10(diez) veces en una cuadra para una foto o autógrafo. Nosotros  íbamos tomando unos mates llegamos a la esquina y él dijo "Pibe" nos volvamos no se puede estar en la calle. En mi asombró le dije que debía ser lindo que te reconocieran y saludaran todos, él me dijo riéndose, "Esto no es nada si vos supieras lo q es el Mundo Boca". Lo más gracioso era que a mí la gente me miraba como diciendo y este ¿quién es? (Risas) fue un lindo momento que me gustaría que algún día me pasará a mí, porque es algo único en la vida de un jugador.

  • La vida de un jugador no es fácil y menos cuando arrancas de abajo como lo hizo Rodrigo, a él todo siempre le costó el doble, pero un lindo sueño estaba comenzando, viviría una experiencia increíble y conocería a jugadores que hoy la están rompiendo en todo el mundo. Su sueño era vivir de esto lo que tanto amaba y por momentos se reprochaba el no haber hecho inferiores en algún club, quizás hoy hubiera sido distinto su destino.


-Tus buenas actuaciones te llevaron a una pretemporada con el primer equipo de Belgrano ¿cómo fue vivir esa linda experiencia?
-La verdad fue algo inesperado, un momento lindo y a la vez triste. En el sentido Lindo porque creo que es el sueño de todo jugador, vivir haciendo lo que tanto te gusta, me dormía y me despertaba pensando en el fútbol. No toda felicidad era completa porque en algunos momentos me reprochaba algunas cosas. En mi cabeza pensaba que llegue al plantel profesional después de jugar cuatros meses en la local, como hubiera sido todo si hubiera hecho inferiores como todos los chicos. El momento lo disfruté al máximo, estar entrenando con profesionales era ya todo sueño, nunca me voy a olvidar de las charlas increíbles que nos daban los referentes, el técnico, me lleve anécdotas extraordinarias. Ese año viví lo más lindo que me paso como jugador, todo fue un gran sueño.
-El técnico de turno El "Ruso" Zielinski no te tuvo en cuenta y te fuiste a las Palmas, vos que siempre estuviste ligado a Peñarol, ¿cómo fue cruzarte de vereda?
-Si ese año llegaron muchos refuerzos de renombre, tapándonos a los más chicos así que me mandaron a préstamo a Las palmas. Mi salida a ese club me parecía medio raro ya que yo me forme en Peñarol. Al principio no lo tome bien porque sentía que estaba traicionando a la "Peña" y además me quería quedar, pero sabía que quedarme a pelearla iba a estar complicado así que me fui a Las Palmas. Al llegar al club toda la gente me trató muy bien, era un excelente grupo de personas. Mis compañeros enseguida incorporaron al grupo, era raro porque con los que más discutía en las canchas cuando nos enfrentábamos, al llegar al club terminaron siendo mis amigos después.
-A la hora de jugar el clásico con Peñarol, enfrentarte ante tu ex club, ¿cómo vivías los partidos vos particularmente?
-Y era especial todo siempre que enfrente a Peñarol fue algo lindo era como volver a casa fue mi primer club imagínate el cariño que le tengo. A la hora de jugar yo quería ganar así que un poco las emociones las dejaba de lado y dejaba todo defendiendo mi camiseta.
-Tras tu gran paso en las Palmas, nuevamente te vas al campo pero esta vez a Atenas, ¿qué recuerdos tenes de tu paso por ese club?
-Me voy al campo por problemas familiares, la verdad q no quería irme estaba muy cómodo en el club, pero no me quedo otra necesitaba estar tranquilo para rendir más en la cancha, cuando te vas así no la pasas tan bien, pero en Atenas creo que hice una muy buena actuación.
-Ya comenzando el 2015 fuiste por tu sueño de una experiencia internacional en Asia, ¿porque elegiste ese lugar justamente?
-Todo se dio muy rápido, la oportunidad se me dio por contacto del "Cabezón" Ledesma, que conocía a Caio Toso quien era un ex jugador en el país de Vietnam. Con el tiempo me fueron pidiendo videos para mandar allá, me comentaron que les había gustado como jugaba y me dijeron que si podía viajar en abril. Acepte la propuesta del viaje por que era una linda experiencia la que estaba por vivir y sabía que en lo económico me iba ayudar mucho. Después allá por un mal entendido con Caio y el chico que me llevaba, la gente de Vietnam me dejó sin club. No me quedé quieto e inmediatamente viaje a probar suerte a Malasia, allá parecía que todo estaba encaminado, pero por problemas del pase no pude firmar en ningún club, porque solo aceptaban a jugadores inscriptos en FIFA. Así que me tuve que volver a Argentina realmente triste no entendía porque me pasaban éstas cosas.

-Al no concretarse esas pruebas, ¿qué fue lo primero que pensaste?
-Que ya estaba el fútbol no era para mí, no entendía porque me estaban pasando estas cosas a mí, me puso re mal ese momento perdí el año y me afecto muchísimo en lo físico, económico y en lo mental. No quería saber más nada de jugar, tenía una depresión terrible, porque amo jugar al fútbol y que todo eso me haya pasado me hacía pensar cualquier cosa.
-Justamente hablando de año que perdiste ya en el 2016 volviste a jugar pero en Avellaneda por influencia de tus amigos ¿volver a jugar, la rutina nuevamente, como te sentiste?
-Al principio no estaba tan motivado por todo lo que me había pasado pero en avellaneda éramos una familia,  todos éramos amigos, el grupo era excelente, yo siempre trate de disfrutarlo al máximo. Al arranque me contó mucho más en lo físico, estuve un año parado y volver al ruedo me costaba un poco pero después al pasar el tiempo ya estaba bien físicamente y rendía mejor en el campo de juego.
-En todo a tus momentos malos y buenos siempre estuvo y está tu familia, ¿qué significan ellos en todos tus pasos?
-En realidad mi familia no es de ir a verme jugar, cuando comencé ninguno iba a verme pero su apoyo siempre estuvo. Con el tiempo empezaron a ir dos tíos Roberto y Daniel que tengo que me siguen a todos lados y estoy más que agradecido con ellos que siempre me hacen el aguante. Mi historia con ellos es especial porque los conocí en las canchas, porque soy hijo de padres separados así que en lo familiar no había tenido la suerte de conocerlos ellos son hermanos de mi papá. Con mi viejo la relación no era mala ni buena,  nos veíamos poco así que por eso no había tenido la suerte de conocer a mis tíos ni a nadie, hoy en día les agradezco a mis tíos por haberse acercado siempre a verme y apoyarme.
-En el 2017 Sergio Allende aparece nuevamente en tu vida  pero en Juniors, ¿porque elegiste Juniors para volver a jugar?
-Sergio Allende me llamó y me pregunto si me quería ir a la institución y no lo dude, Juniors es uno de los grandes que estaba peleando para ascender a un torneo de AFA. No le podía decir que no por su historia y su gente, en Córdoba se sabe la gran historia que tiene esta institución.
-Ya con la salida de Sergio fuiste uno de los pocos jugadores que se quedaron para pelearla en la Liga, ¿cómo vivís el presente de Juniors?
-La verdad que sentía que me tenía que quedar, estuve a punto de irme a jugar a Las Palmas el Federal B porque me habían llamado, pero les dije que no. En lo personal elegí quedarme en Juniors que creo que el club tiene que estar jugando el federal B.  Me quede para darle una mano así como muchos de los buenos jugadores que tenemos que fácilmente podrían estar jugando el Federal u otros grandes torneos, pero nos quedamos en Juniors porque creemos que merecemos una revancha.  La mayoría de los jugadores que nos quedamos no habíamos tenido la chance de jugar con Allende así que nos quedamos para nuestra revancha y devolver al club donde tiene que estar.
-¿Cuáles son tus deseos personales para este año?

-Mis deseos son seguir creciendo en mi carrera soy joven todavía y me queda muchas cosas para aprender y seguir creciendo. Un deseo especial es poder cumplir el objetivo de clasificar al Federal y devolverle al hincha su rica historia en grandes torneos.



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