martes, 29 de agosto de 2017

CON LA PELOTA DESDE LA CUNA

Gabriel Alejandro Moreno tiene 16 años es estudiante de secundaria, y juega en el Club Deportivo Lujan de la provincia de San Salvador de Jujuy. Es defensor y capitán, desde pequeño ama la redonda como nada en el mundo, sueña con triunfar en el ambiente futbolístico, pero también quiere ser profesor de Educación Física. Su ídolo no es Cristiano Ronaldo ni Lionel Messi su estrella predilecta es su abuelo Luis Erbert Moreno quien desde chiquito lo acompaño a todas las canchas de la Liga Jujeña. 


  • El amor por la pelota nace desde que tiene uso de razón, siempre con la pelota en los pies viviendo y disfrutando fútbol.
-¿Desde qué edad comenzaste a jugar?
-Mis primeros pasos fueron desde muy pequeño tenía 6 años, tuve la suerte de poder vestir las camisetas de dos grandes clubes como lo son Club Atlético Gorriti y Deportivo Lujan que son clásicos. El primer club que me abrió las puertas fue Gorriti donde tuve buenas y malas experiencias que me ayudaron a crecer, después por distintas razones decidí irme a Lujan en donde estoy en la actualidad.
-¿Quién fue el que te incentivo para que te dedicaras a jugar al fútbol?
-Fue toda mi familia padres, tíos, pero el principal autor fue mi abuelo, que me acompaño siempre hasta hace un tiempo atrás que ya no lo tengo conmigo .El siempre me alentó a seguir este sueño porque también había sido un jugador conocido, que llego a jugar en primera división de Gimnasia Esgrima de Jujuy. El apoyo que mi abuelo me daba, más el de mi familia que siempre me acompañó a cada cancha me dio el aliento suficiente para seguir luchando por mi sueño.
-Muchos jóvenes de tu edad tienen de ídolos a Messi, Ronaldo, Iniesta, Riquelme pero vos tenes de ídolo a tu abuelo, ¿Qué hubiera dicho el si estuviera aquí con tu declaración?
-Seguro se emocionaría, mi abuelo es mi ídolo, llegó a jugar en primera del “Lobo Jujeño” y eso me da orgullo. Es mi jugador preferido no solo por ser mi abuelo, sino también porque es un reflejo que si dejas todo y luchas por tus sueños todo se cumple.
-Tu primer Club fue Gorriti, ¿cómo fueron tus primeros pasos por esa institución?
-Cuando llegue fue todo lindo, me gustaba ir siempre, pero al trascurrir el tiempo empecé a sentir indiferencias de mis “compañeros” que a mí no me hacían bien y menos a mi familia. En algunos momentos me daba cuenta que me hacían de menos, hasta los profesores me dejaron un poco de lado, y ya no era el trato de antes, había como cierta indiferencia. La situación no era muy buena para mi familia, un día mi papá me hablo si no quería ir a probar suerte a otro lado y bueno me cruce de vereda para terminar jugando en Lujan el clásico rival.
-¿Cómo te sentís enfrentando con tus ex compañeros, que te dicen, cómo reaccionan?
-Bien, muchos de los jugadores que comenzaron conmigo en esa época siguen estando, cuando nos cruzamos en el campo de juego me saludan y yo a ellos pero hasta ahí nomás. En la cancha somos todos enemigos y vivimos el partido a mil por hora, siempre está un golpe más fuerte que otro, pero no pasa a mayores. Lo que más pesa en estos partidos es la rivalidad de los clubes y a los jugadores se lo hacen saber. Un tiempo atrás después del clásico un rival me dijo que quería que volviera a jugar en Gorriti pero solo agradecí y le conté que estaba cómodo en donde estoy.
-Si te diera a elegir sacar un gol en la línea o ganar el clásico, ¿por cuál de estas opciones te inclinas?
-Sacar el gol de una línea, no hay duda (risas), porque supongamos que el clásico está empatado y justo tu rival viene para el gol y yo estoy cerca para sacar el balón lo mando lejos sin pensarlo. Al lograr empatar se puede abrir más oportunidad, en una final podes ir a penales y si tienes suerte logras hasta ganar.
-¿Algún entrenador que te haya marcado en tus primeros pasos?
-Sí, cuando estaba en la escuelita de Lujan un “profe” me hizo saltar el último tramo de escuelita para subirme a novena donde hice dos años porque “Beto” como lo conocíamos me llamo porque me quería en su categoría. Él siempre me estaba apoyando en todo, me tomo un cariño especial y yo a él. Este profesor nunca me decía “Sos un genio con la pelota” no, nunca él siempre me cuestionaba algo pero yo no lo tomaba mal, pero sentía que algo hacia mal y me preocupaba en mejorarlo. Unos días antes que “Beto” se valla del club dialogó conmigo y me dijo que nunca me decía cosas “lindas” porque sabía que yo podía dar más de lo que daba en cada entrenamiento. La segunda persona que me ayudó mucho fue Alejandro Vilte quien me enseño bastante en el club, con el tuve muchas experiencias con sus palabras y apoyo siempre logre dar lo mejor de mí. Una vez recuerdo que fue al primer “profe” al que recurrí cuando me toco jugar un torneo regional como jugador invitado, fui a buscar a Alejandro para que me diera consejos y ver si iba a poder con los dos clubes, el con toda su experiencia me aconsejo que no desaprovechara esa oportunidad. Por último y sin desmerecerlo un preparador físico Maximiliano Alfonso él fue como un espejo para mí porque me contaba muchas anécdotas y experiencias que había tenido, además fue el quien me motivo para seguir con la carrera que quiero seguir que es el profesorado de educación física.

  • El jugador tiene siempre un largo camino que recorrer, un sueño por el cuál luchar, no importa el frió ni calor, el solo quiere calzarse los botines y salir al verde césped para demostrar lo que sabe hacer JUGAR AL FÚTBOL.

-Te tocó jugar un torneo Regional con otros países, ¿Cómo fue esa grandiosa experiencia?

-Fue un viaje larguísimo, pero lo más lindo fue compartir risas, bromas y juegos con mis compañeros y profesores. Al llegar nos hospedamos en el predio de The Strongest de Bolivia donde estaban muchos equipos del torneo, nos tocó compartir todo con ellos y era lindo porque aprendíamos de todos. Entrenábamos todos juntos y se formó una linda amistad, mas allá de la rivalidad de la cancha, el trato siempre fue muy bueno. Me lleve una experiencia magnifica me enseñaron cosas que no sabía hacer y eso es algo positivo para mi futuro.
-¿Se sintieron como jugadores profesionales por primera vez en ese viaje?
-Sí, y más cuando logramos entrar al campo de juego, pisar ese césped en donde grandes equipos jugaron fue algo inexplicable lo que sentí. A ese momento le tengo que sumar otra experiencia que fue cuando me tocó jugar con Talleres de Perico en el sub 15 en un torneo en Salta. Es día jugábamos con Juventud Antoniana en el estadio “Padre Martearena” pero por distintas razones no se pudo jugar en la cancha principal y nos mundanos a las canchas auxiliares. Los profesores nos hicieron sentir estrellas porque nos dejaron cambiar en los vestuarios de primera y en las tribunas nuestros padres apoyándonos fue algo hermoso e imposible de olvidar.
- Sub 15 con Talleres de Perico, ¿cómo fue que te llegó esa oportunidad?
-Un día había salido con mis amigos al centro, en un momento me llamaron del club, el mismo técnico y me conto que me habían recomendado para ser seleccionado en el equipo. Me sentía privilegiado no esperaba esa sorpresa. Me habló me conto como era el torneo y que quería conversar con mis padres para decirles que me quería llevar a jugar el torneo Regional representado a la Liga Jujeña. A los jugadores que estaban yo ya los conocía porque los había enfrentado un par de veces pero nunca había compartido un vestuario con ellos. Me tocó jugar un par de partidos y por lo que me dijo el técnico respondí bien en el campo. El trato que se creo fue muy agradable y bueno que hasta el día del hoy me sigo hablando con ellos.
-¿Te gustaría seguir en Jujuy o irte a probar suerte en otras provincias?
-Me gustaría ir a conocer otras ligas, vivir el ambiente en otros clubes, hablar gente nueva que te va ayudar a seguir superándote. Amo el club donde estoy y antes de irme me encantaría poder llegar a la primera de Lujan y dejar mi huella. Asi el día de mañana cuando me toque triunfar todos digan “a ese chico yo lo conocía y jugaba bien”. A un jugador de fútbol le gusta que la gente de afuera lo reconozca por su esfuerzo y dedicación. Mi sueño es poder ir a Buenos Aires o Córdoba hacerme conocido y si el día de mañana me toca irme a jugar a otro continente seria inmensamente feliz porque sueño con vivir de esto.
-Además de soñar con ser un gran jugador, ¿queres seguir el profesorado de Educación Física?
-Sí, porque si no llego a triunfar como jugador me gustaría seguir ligado a esto que tanto amo. Además se puede enseñar y motivar más a los jóvenes para ser mejor. Si no llegó a mi principal meta voy enseñar todo lo que a mí me enseñaron y lo que voy aprender. El deporte no solo me ayuda a crecer, también es bueno para la salud y me llevó a vivir muchas lindas experiencias que quizás con una vida normal esas experiencias no se viven con tanta pasión.
-Sos el capitán, el referente, la voz de mando, ¿Qué significa para vos llevar la cinta?
-Ser el capitán es algo único, porque requiere de mucho compromiso no solo dentro del campo si no afuera también. Mis compañeros y profesores ven que tengo condiciones y que en cada entrenamiento dejo todo de mi para superarme día a día. El grupo me toma como un ejemplo y eso es lindo, yo siempre estoy motivando a mis compañeros, alentando a superarme y quizás eso fue lo que me llevo a que sea el capitán. Al llevar la cinta notas que te tienen como su referente y eso me alienta a siempre mejorar en cada partido no solo para mí, sino también para ayudar a mis compañeros.
-Hay dos tipos de capitanes, el bueno y el gruñón, ¿con cuál te identificas?
-En los entrenamientos soy un poco más duro, si bien tenemos momentos de muchas risas como así también de seriedad y trabajar duro. En los partidos si soy el gruñón porque quiero ganar si o si, a parte me enojo cuando no me escuchan a mi o al entrenador. Soy un 50 % gruñón y otro 50% alegre, la felicidad se da más en la previa, zona vestuarios, siempre una broma, escondida de botines pero a la hora de jugar todo tiene su límite.

  • Gabriel así como es muy aplicado a su deporte en el club, también en su colegio tiene buena fama de “Crack” no solo como jugador de fútbol sino también como jugador de Vóley, ambos deportes le gustan y lo disfruta en la cancha.
-Con tu colegio también te toco jugar la Copa Coca Cola y Evita, ¿Cómo fue esas experiencias?
-Al estudiar en un colegio técnico como lo es la EET Nº 2 “Prof Jesús Raúl Salazar” me abrió las puertas para jugar estos dos torneos bastantes conocidos en Jujuy. Esta experiencia fue algo distinta porque jugué con mis compañeros que van a distintos clubes de la provincia. El grupo al tener la mayoría jugadores de distinto clubes la vara era alta queríamos quedar primero. En estas copas logramos probar distintas posiciones y resulto bien, por que veíamos el partido desde otra visión, fue algo muy lindo y disfrute de estar con mis compañeros haciendo lo que tanto amo.
-Así como jugas fútbol, ahora te pico el bichito de probar suerte en otro deporte como es el Vóley, ¿cómo te estas llevando con esta nueva aventura?
-Llegue a jugar a este deporte porque en el colegio lo practicamos y me gustaba veía que no jugaba tan mal y empecé a tomarlo como mi segundo deporte. Si bien no lo pienso por ahora practicar en un club, porque estoy muy enfocado en el fútbol, pero si lo tomo como un hobby para distraer la cabeza.
-¿Qué sentís cuando vez a tu familia alentándote atrás del alambrado, tu sobrinito gritándote y tu mamá orgullosa?
-Es algo especial, ellos a mí no me pueden faltar nunca en una cancha, porque desde chiquito me siguen y eso me da mucha satisfacción, verlos que disfrutan viéndome hacer lo que tanto amo me da fuerza. En cuanto a mi sobrinito me da mucho cariño porque él está aprendiendo muchas cosas y a veces juega conmigo a la pelota y se divierte. Me gustaría que más adelante “Bauti” me tome como su ejemple así como yo lo tome a mi abuelo.






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