martes, 8 de mayo de 2018

Entre golosinas y goles

Agustín Fazio tiene 23 años, es delantero en el club General Paz Juniors, "Agus" es uno de esos jugadores que viven y sueñan fútbol desde muy chiquito. El amor por la redonda nació admirando a su hermano Franco, los colores de Talleres lo vieron nacer, dar sus primeros pasos y goles. Después de haber sido el goleador de su categoría en inferiores y haber formado parte del plantel que ascendió al Nacional B, el DT de turno le comunicó que no iba a ser tenido en cuenta e Instituto sería su segundo club, donde conocería a un técnico que lo ayudó mucho y al cual tiene un gran cariño como lo es Daniel Mira. Argentino Peñarol sería su tercer club, "babuca" como le dicen sus amigos, recuerda el mejor momento en la “Peña”, el partido ante Las Palmas en el clásico que con un gol suyo los salvo del descenso. Su rumbo un tiempo después volvería a cambiar pero está vez a Ateneo de General Cabrera, otro club a su corta edad, era como despegar sus alas y dejar su casa, pero igual su paso por el club de General Cabrera sería corto. Ya en Bragado club de Buenos Aires, lo cambio en todos los sentidos, la distancia era más fuerte, sabía que le faltaban los mates de la mamá, el asado familiar, esas cosas que antes no sentía que eran tan importante, pero con la distancia se hicieron extrañar, pero siguió con su sueño hasta el final. Con la llegada de Daniel Mira a Juniors, "Fazionaldo" como lo bautizaron sus compañeros, por su admiración a Cristiano Ronaldo, miro con buenos ojos vestir los colores "Albos", hoy en día es uno de los jugadores queridos por los hinchas, fue uno de los tres goleadores del torneo Federal C y alagado por técnicos rivales, hoy aunque tranquilamente puede jugar en otros clubes o provincias elige seguir en Córdoba por su nuevo amor, como dice el su TODO, su sobrino-ahijado Valentín quien claramente ocupaba el lugar más importar en su vida y también por su trabajó el Kiosco familiar que tienen en Duarte Quiroz. A continuación te dejo una increíble nota con Agustín Fazio hablando no solamente de fútbol sino de cada una de las personas de su familia y el significado de las mismas para él.


-Para un niño siempre es un sueño jugar al fútbol y vos lo pudiste cumplir, ¿qué club vio tus primeros pasos?
-A los 8 años arranque en Talleres, estuve en el club 14 años, donde hice inferiores, a los 19 años llegue a jugar en Primera, estuve en el plantel que ascendió al Nacional B. No tuve la suerte de debutar, pero estuve dos veces en el banco de suplentes ante Libertad de Súnchales por Federal A, y ante Alumni por Copa Argentina. A los casi 21 años me voy del club.
-¿Cómo fue adaptarte a un club tan grande como lo es talleres?
-El club más grande de Córdoba para mí, adaptarme no me hizo falta al estar desde chico para mí todo fue siempre muy normal, fue como estar en mi casa. A Talleres le debo todo, soy muy agradecido con esa institución que me fue formando.

-Siempre está el deseo de poder jugar con los grandes clubes de Buenos Aries, ¿cómo recordas tus pasos por la inferiores de la “T”?
-Siempre eran especiales, cuando el club descendió en 2014 al Torneo Federal A con Jorge Ghiso, El presidente Andrés Fassi consiguió la invitación para que nosotros sigamos jugando en inferiores en el 2015. 
-¿Algún partido que te haya gustado como jugaste en inferiores?
-En novena cuando me enfrente con Lanús ganamos 1 a 0 con gol mío, la verdad que sentí que en ese partido había jugado muy bien por me salieron todas. Ya de grande con Racing en el predio de ellos ganamos 2 a 1 e hice los dos goles y el segundo sobre la hora. En el 2015 en uno de los últimos partidos que jugué para Talleres fue con River donde le ganamos 5 a 0 hice dos goles, fue un lindo partido recuerdo que salió en todos lados, esos son algunos de los mejores recuerdos que tengo en Talleres.
-¿Algún técnico que te haya marcado en tu paso por la institución Albiazul?
-Si tuve tres, Santiago Gigena fue el que me hizo quedar en el club, un DT histórico, quizás no es muy conocido por otros, pero en Talleres si, Después por cantidad de años y por haberme enseñado mucho Daniel “La Chancha” Albornoz por ahí como lo sé decir es mi padre futbolístico, es con el que más tiempo compartí. Por ultimo un técnico que me enseño muchísimas cosas y el que más me dejo, es Walter Lema hoy es el DT de reserva, en lo personal para mi es uno de los mejores que tuve.
-¿Qué sentiste cuando estuve a poco pasos de jugar un Federal con Talleres?
-Estuve tan cerca, sabía que era un paso más para mi carrera, un Federal A, es otra cosa, la misma categoría te lo hace sentir y más en Talleres. El club te obliga a jugar como si estuvieras siempre en primera, porque son de primera. Las dos experiencias que tuve fueron hermosas, el ambiente en donde estas te lo hace vivir. El federal A y B son categorías que se están haciendo fuertes, donde hay equipos muy resistentes, si no miremos a Racing lo que le costó volver a jugar el Federal A. Hoy si Dios quiere Juniors tiene también la posibilidad de volver, y así un montón de equipos que han caído en estas categorías que son difíciles de salir.
-Fuera de micrófono me contaste que formaste parte del plantel que ascendió al Nacional B, ¿cómo viviste ese momento?
-En ese torneo recuerdo que no pude viajar a Sol de América, por problemas personales, es el partido donde Pipe (Victorio Ramis) convierte el gol. Después todo fue una fiesta, fue un alivio para todos, si bien no me toco jugar pero lo viví muy de cerca, fue una satisfacción muy grande dejar a Talleres mínimamente en el Nacional B, y dejar atrás tantos años de sufrimiento. Es un club que no se merecía estar tantos años en una categoría que le quedaba chica.
-¿Algunas anécdotas que recuerdes de tu paso por la institución de Barrio Jardín?
-(risas), tengo un montón pero no recuerdo alguna graciosa, eso sí me encontré con muchos personajes graciosos, cada loco que conocí. Te puedo contar una de inferiores, fuimos a concentrar a Buenos Aires a un hotel muy lindo, uno de mis compañeros dejo abierta la canilla de la habitación, se inundó todo el cuarto, piso flotante, en la semana nos retaron, en el medio de todo el sermón que nos estaban dando, el coordinar dice, ¿Dónde está Fazio?, que es el abogado que tenemos en el club de los jugadores, todo me miraron y se empezaron a reír. Yo los mire y no tenía nada que decir, (risas) mis compañeros me habían mandado una travesura, esa fue una de las tantas que hacían. En las concentraciones o vestuarios teníamos imitadores, pasaron miles de jugadores más en el ante último año que estuve, de todos tengo algo gracioso por recordar pero no me acuerdo una así como la de inferiores.
-Todos tenemos algún momento “cholulo”,  y vos jugaste con equipos de otras provincias que tenía grandes jugadores, ¿se te cruzo un Riquelme u otro jugador en los predios?
-En mi categoría, jugué en contra del “Cholito” Simeone, el hijo del Diego Simeone, está jugando más o menos, capaz se acuerda de mi (risas). En Talleres lo tuve como compañero y es mi amigo Cristian Pavón de gran presente en Boca, junto a Lautaro Martínez los dos jugadores con más futuro europeo. Después también “Bébelo” Reynoso y “Pipe” Ramis que son amigos míos, con los cuales sigo teniendo contacto, sin ir más lejos Victorio me mandó un mensaje la otra vez por el presente que tenía en Juniors, demuestra constantemente la humildad que tiene, aparte conozco a su familia, siempre estamos en contacto felicitándonos por el presente, por supuesto que más yo, que el a mí (risas) pero es una excelente persona.

-¿De dónde nace el amor por el fútbol, quien te incentivo para que seas jugador?
-De mi hermano, uno de chiquito siempre sigue a su hermano mayor a todos lados y en mi caso fue así siempre. El comenzó jugando en el barrio y yo lo seguía, me acuerdo que no me dejaban jugar con él porque yo era más chiquito. Después pusieron categorías más chicas en el barrio y recién hay pude comenzar.
-Te vas de Talleres y caes en Instituto, ¿qué paso por que te fuiste del club y como se dio tu llegada al equipo de Alta Córdoba?
-Me voy por decisión de Frank Kudelka, por medidas futbolísticas, no tenía nada que decir, son cosas que pasan en todos los clubes. Al principio no lo entendía, ni mi familia, amigos, ni yo. A mi entender no lo merecía, estaba jugando bien, era el goleador de mi categoría y goleador del campeonato de AFA, pero bueno, ellos decidieron por otras opciones, lo tuve que asimilar rápidamente y seguir con mi sueño. Mi llegada a La “Gloria” fue muy raro, era como irte de tu casa, a la vereda del frente, pero bueno son cosas del fútbol. En ese club justamente conocí a Daniel Mira un entrenador al cual te tengo mucho cariño y respeto. No tuve las mejores actuaciones en el club, pero tampoco fue mucho el tiempo que estuve, fueron solo cuatros meses, donde quizás no me pude mostrar como yo quería.

  •          Irte de un lugar donde es tu casa te cuesta, son cosas del fútbol, dirán todos, pero no solo son esas cosas, son irte del lugar que te vio nacer, dar tus primeros pasos en tu sueño, conocer gente igual de apasionado por la pelota como vos. Agustín con el tiempo fue asimilando su partida, y siguió demostrando que juegue donde juegue su amor por la redonda sigue siendo el mismo.

(Pasado Glorioso)

-Tras salir de Instituto, llegas a Argentino Peñarol para jugar Federal B, ¿cómo recordas tu paso por el club de Arguello?
-Mi paso por la “Peña” no es tan recordado por haber jugado bien, sino por el gol que le hice a Las Palmas sobre la hora para mantener la categoría. La gente me recuerda por eso, tuvo muchas repercusiones el gol y gracias a Dios sirvió para que lográramos mantener la categoría. En el club deje muchos amigos, el fútbol te deja más que nada eso los amigos, fue un lindo paso por la institución y estoy muy agradecido por el trato.
(La peña también fue uno de sus clubes)
-¿Notaste mucho la diferencia de jugar inferiores a ser un jugador de Federal B?
-Si bastante, es mucha la diferencia, no es lo mismo jugar la Liga Cordobesa que jugar en AFA, yo creo que se necesita un poco de las dos cosas para complementarte. La primera local de Liga Cordobesa es muy importante para un jugador, porque te adaptas a jugar contra personas más grandes que vos, de las cuales aprendes siempre algo.

-Después te llego la oportunidad de irte a General Cabrera, ¿Cómo fue tu paso por ese club?
-Bien pero podía haber dado más, me llevaron para hacer goles y quede en deuda, conocí mucha gente hermosa que me trataron bárbaro, todavía sigo teniendo contacto con ellos. La otra vez me mandaron mensajes por el presente que tengo, y esas cosas son las que te llenan el alma, una caricia al corazón. Eso quiere que medianamente deje una buena imagen, más allá de lo futbolístico. En medio de bromas siempre les digo que estaban equivocados en ponerme de 9, que yo era extremo, lo tomamos en broma, nos reímos. Son personas que me quedaron, y  siempre me felicitan, eso es lo que vale, el cariño que te ganaste.

("Agus" vistiendo los colores de Ateneo)
-¿Siempre hiciste jugar en el puesto que estas?
-No, siempre fui nueve, por ahí siempre lo digo jugué 17 años equivocado al fútbol, claramente soy extremo, todos equivocaron y no me encontraron el puesto (risas). Antes de llegar a Juniors hable con Daniel Mira, que en instituto me había puesto por derecha e izquierda, porque en su momento Erick Barrionuevo hoy también compartiendo equipo conmigo, jugaba de nueve. En ese tiempo no teníamos lugar los dos, y como Daniel me conocía o quizás eran las ganas de ponerme me pregunto si quería jugar en esa posición y yo acepte. En Instituto lo hice alternando, no fue mi puesto fijo como ahora, después que me voy del club lo deje de hacer y volví a ser el nueve clásico cuando me fui a Bragado club de Bs As. Yo tenía un compañero que se llamaba Facundo Tesoro, que me decía, que mi puesto no 
era nueve, que era extremo o segundo delantero (risas), hoy cuando se enteró que jugaba de extremo, me molestaba diciendo que él fue quien primero me lo dijo, y tenía razón. En la actualidad disfruto el presente y el nuevo puesto que tengo.







  • Entran personas al kiosco, miran que Agustín está dando una nota y no saben cómo reaccionar, esperan unos segundos vuelve a mirar y la grabadora se pone en pausa. Se levanta y atiende con simpatías a las personas que ingresaron al negocio y las despachas, se sienta y se vuelve a poner en el papel de jugador.


-Por lo que hablas y contas, se nota que sos un jugador querido por los compañeros que tuviste, ¿Qué sentiste cuando agarraste el celular y tenías un montón de mensajes después de haber llegado a la final con Juniors?
-No solamente en la final, si no fueron fechas tras fechas, muchos fueron por las recuperaciones que tuvieron las notas que me habían hecho por el kiosco y esas cosas. Los saludos siempre fueron partidos tras partido, claramente eran más cuando llegamos a la final, tengo amigos que me siguen y es lindo recibir siempre una caricia. Me dijiste que soy un jugador querido ese es el aspecto que dio, porque los rivales no dicen lo mismo (risas) sin ir más lejos tengo una anécdota en Juniors con Gastón Chiatti. Antes nos odiábamos, así de simple te lo voy a decir, llegamos a Juniors y tuvimos que compartir todo, cuando se fue le dije que no se iba a librar de mi tan fácilmente y de la hermosa amistad que hicimos, y aunque antes nos odiábamos hoy si tenemos una linda amistad, lo llegue a querer mucho a Gastón y es una anécdotas que me va a quedar para toda la vida. Antes éramos rivales y nos odiábamos no nos podíamos ni ver, en el día de hoy le tengo un cariño terrible, ambos tenemos una personalidad fuerte. Gastón tiene un temple exuberante que hace que los rivales no lo quieran y después lo conoces, y te encontras con una hermosa persona, con muchos valores de los cuales aprendí mucho. Tengo un carácter muy parecido al de el por eso quizás chocábamos mucho, creo que soy querido por las personas que yo quiero que me quieran y no por ser una persona simpática y de buena cara.


-Justamente a Gastón Chiatti le hiciste el gol con Argentino Peñarol que los salvo del Descenso en un clásico siempre picante, ¿Cómo fue dejar todo atrás y unirse para pelear todos por el mismo objetivo?
-Te voy a decir algo no muy menor, él se sentaba en un lugar del vestuario y yo en la otra punta, para que te des cuenta que no había relación al comienzo, el aire se cortaba con un hilo imagínate. Después dejamos las diferencias de lado y tuvimos que pechar todos para el mismo objetivo, y así nos fuimos haciendo grandes compañeros, no te diría grandes amigos pero logramos una buena relación.

-Después volverías a armar el bolsito de las ilusiones, pero esta vez la distancia era más grande ya que te ibas a Buenos Aires, ¿sentiste mucho la falta de tus seres queridos?
-Al principio no lo sentí porque iba por mi sueño, una vez instalado allá comencé a sufrirlo un poco. Si bien en Cabrera vivía solo pero tenía a mi familia dentro del todo cerca, en Bragado ya sentí más la ausencia, pero era cuestión de aguantar. Al último ya extrañaba bastante, pero iba atrás de mi sueño y mi trabajo, tuve que aguantar hasta el final pero la verdad que fue muy duro. Ahora estoy disfrutando de mi familia, amigos y por supuesto mi sobrino Valentín quien es la luz de mis ojos.

     

(Agustin en Bragado club)

  •         Hablar de su familia, le cambio el tono de voz, sus ojos se iluminaron, él sabe que ellos son su todo, y no lo oculta, sin ellos no podría seguir y quien lo podría, si no hay nada más puro y sincero que un abrazo de papá y un beso de mamá


-Tu familia es un pilar más importante y eso siempre lo das a entender ellos siempre te apoyaron en irte y seguir con tus sueños, ¿Qué podes decirles a ellos por aguantar tanto tus locuras?
-Siempre estuvieron conmigo, pero siempre, las veces que me dejan lo digo cuando me preguntan a quien le dedico mis logros, siempre es para mi familia que me siguen a todo lado. Mi familia es la que me mantiene de pie, son mis pilares más importantes


-En tus festejos por los goles, siempre pude observar que te besas un tatuaje, ¿Qué significado tiene el mismo para vos?
-Es mi familia, es un símbolo que me tatué en honor a ellos y siempre que hago un gol o entro a la cancha lo beso en homenaje.

-La vuelta más esperada, llegaste a Córdoba después de tu paso por Buenos Aires, ¿Cómo fue acomodarte nuevamente a un ritmo que quizás te habías olvidado como trabajar y entrenar?
-Fue hermoso, lo disfrute y disfruto mucho, le di valor a cosas que antes por ahí no les daba, como les pasa a todos, cuando no tienen algo lo comienzan a valorar más. Cuando volví disfrute todo, los domingo en familia, una charla con mi viejo, mates con mi mamá, cosas cotidianas que con la distancias se extrañan el doble. En el tema del trabajo retome a los kioscos, volver a dar una mano a mis tíos con el emprendimiento familiar que tenemos, así que feliz por haber vuelto y por el presente que vivo en la actualidad. No me puedo quejar hoy la vida me sonríe, si bien cuando me toco volverme de Buenos Aires, no quería volver porque iba a extrañar a mis amigos que hice allá y gracias a Dios hoy sigo teniendo contacto con ellos.

                                                      (Agustín con su Tìo Julio en el negocio)

-¿Cómo es un día normal de Agustín Fazio?
-Me levanto a las 6:30 am, esperar a mi primo “Nacho” que me pase a buscar porque los dos somos los encargados de los kioscos a la mañana, él está en uno y yo en el otro. Al llegar al kiosco, es abrir para que la gente comience a llegar, primero mi café que es importante para poder arrancar, después es levantar pedidos, recibir la mercadería, siempre encontras algo para hacer, por suerte está ubicado en una zona muy transitada (Duarte Quiroz). Al medio día tengo que esperar a mi tío que venga así me puedo ir a casa, almorzar, descansar un rato, agarrar el auto e irme al club a entrenar.
-¿Alguna vez te paso eso de llegar con lo justo al entrenamiento porque tu tío te cambio el turno o algo?
-Sí, por algo siempre me demoro, por ahí mi tío tiene cosas que hacer y me tardo un poco, llegue tarde un par de veces pero siempre le comunicaba eso al técnico. Él lo entiende por suerte, igual creo que muy tarde no he llegado salvo unos minutos pasados el horario pactado.

-Hablas mucho de Daniel Mira como técnico y persona, ¿Qué significa para tu carrera Daniel?
-Si bien lo tuve poco tiempo, siempre conserve una buena relación con el, cuando yo me voy de Instituto seguí yendo a ver los partidos de La Local cuando podía. Es un técnico que desde el primer momento me trato bien, y me dijo las cosas como eran, no me iba con vueltas. Esas son cosas que siempre destaco de él, que es uno de los técnicos más frontales que me toco tener. Tengo una anécdota con el que la cuento en todos lados, estando en Instituto me había tocado jugar de titular algunos partidos, a la semana siguiente en una práctica me llamo y me hablo. Me dijo “Mira Agustín jugaste bien estos dos partidos pero te voy a tener que sacar”, lo mire con cara de sorprendido porque no es común que un técnico te de explicación de porqué te saca. A partir de ese día me di cuenta que es una persona muy frontal, una persona que vos le podías preguntar cualquier cosa siempre con respeto y él te lo dice. Daniel tiene una cercanía con los jugadores, eso se valora mucho y fue una de las razones por las cuales también me decidí por jugar en Juniors, si bien él ya me había llamado el torneo anterior donde ellos logran la clasificación al federal de este año pero yo estaba en general Cabrera. Después cuando termino mi paso en Buenos Aires, el me hablo y quedamos en hablar y bueno no dudamos en arreglar para concretar mi llegada a Juniors. 

-Hablando justamente de Juniors, ¿Cómo fue acostumbrarte nuevamente a un club nuevo?

-Esta vez no se me hizo tan difícil, porque llegue y tenía muchos conocidos, compañeros que antes estaban en la vereda del frente o que habíamos compartido vestuarios en otros lados. Me sentí como en casa, no me costó adaptarme mucho al grupo y había un técnico que conocía y me daba toda la confianza. Desde el primer momento fue todo positivo, es más me encontré con compañeros que hace mucho no veía, así que la verdad desde mi llegada para mí todo fue muy bueno.
-Con el tiempo te fuiste ganando el cariño de los hinchas y también el odio de los rivales, como te dije fuera de micrófono, ¿Qué balance podes hacer de tu paso por Juniors?
-No soy un jugador que resulta tener mucha cercanía con los hinchas, no porque me crea un jugador estrella, es porque no acostumbro por cuestiones mías, si bien siempre recibo mensajes de ellos y se los agradezco a todos por el cariño, el apoyo de esos hinchas que siempre están cerca club. La verdad no te voy a negar que me siento muy querido y de una u otra manera siempre se lo agradezco de la forma en la que me sale, estoy muy agradecidos con todos por el trato. La otra vez en Morteros me toco ir a la tribuna, todos me apoyaban y me daban su cariño y por eso soy agradecido con ellos aunque me cueste demostrarlo. En cuanto al otro tema de odiado por los rivales te puedo decir que sí, no sé si como juego, o por como soy en la cancha, no me gusta perder a nada y mucho menos en el fútbol, de eso te doy fe que soy odiado por los rivales por el carácter que tengo adentro de la cancha.
-Muchos técnicos rivales te han alagado, por lo que pude hablar con ellos, y siempre eras uno de los jugadores que destacaban, ¿Qué sentís al saber que tus mismos rivales también hablan bien de vos?
-La verdad que me estoy enterando por vos (risas), es muy satisfactorio para mi saber que hice bien las cosas, que les cause un par de dolores de cabeza a los técnicos y a mis rivales. Muy feliz con esas críticas, pero no me tengo que quedar con eso, el fútbol es un día a día, nadie vive de la historia y yo no soy el Agustín Fazio de Talleres, ya deje atrás ese paso y quiero despegarme de ese jugador. Desde que llegue a Juniors me reinvente, por que encontré una nueva posición, si bien llegue para jugar de nueve, termine jugando en otro puesto. Eso es lo lindo de este deporte, lo impensado, lo dinámico que es todo el tiempo. En la mayoría del torneo me sentí muy bien y que los técnicos rivales lo hayan reconocido me pone muy contento. 
-Vos mismo lo decís tuviste buenas actuaciones en el torneo Federal C, ¿algún partido que te haya gustado como jugaste?
-Uno de los partidos que más me gusto fue en octavos de final en Villa Dolores con Comercio, que los periodistas de ellos me eligieron como la figura del partido. Después fue otro que me gusto fue el partido en Malagueño ante Martin Ferreyra que ganamos 5 a 0 en ese partido me sentí muy bien y creo que fue uno de los mejores partidos que tuve. Y por último en la primera semifinal con Alem en cancha nuestra donde tuve oportunidad de asistir en los dos primeros goles y en la semi de vuelta en Villa María que pude hacer dos goles, eso también me permitió ser uno de los goleadores del equipo.
-Para no ser nueve como decís vos, terminaste siendo uno de los goleadores del equipo, ¿nada mal para un extremo?
-Sí, comparto con Lucas Duveaux y Darío Ceballos con cinco goles cada uno, hasta la última fecha fui uno de los goleadores. Te lo dije en la nota en Villa María por ahí haber jugado de nueve me permito poder llegar al la zona rival y saber cómo ubicarme en el área, muy feliz de haberme podido encontrarme con el gol porque tuve algunas rachas malas. 
-¿Te quedo algún deseo pendiente en este Federal C?
-Jugar la final, el último partido en Morteros, si bien tuve la suerte de jugar la primera, vos lo sabias y mis compañeros también jugué infiltrado, en la semifinal con Villa María estaba desgarrado, hicimos todo lo posible para jugar el primer partido, a mi entender y la del técnico era el encuentro donde podíamos sacar diferencia, pero no fue así. Una vez pasado el primer partido el desgarro no era muy grande pero si considerable, no me permitió jugar la segunda final. Todos hicimos lo mejor posible, el técnico decidió que no arriesgáramos, por supuesto por mi hubiera jugado igual pero pensándolo en frió, no era lo mejor para mí, ni para mis compañeros, tenía que jugar uno que este mejor. Mis compañeros hicieron lo mejor, sentí mucha impotencia no poder ayudarlos, no podía aportar mi granito de arena, fue muy dura ese final, esa es la espina que no me voy a sacar fácilmente. El gran torneo que hicimos quedo opacado por ese partido, pero el hincha reconoció nuestro esfuerzo y nos dio su cariño y apoyo. Por suerte el fútbol rápidamente te da revancha, así que sé que la tendremos y personalmente quiero tener la mía, poder jugar una final más. Son cosas que no pasan muy seguido, pero yo sé que nosotros lo vamos a lograr.

  • Para distender un poco el momento, porque le traje a la mente un recuerdo que quizás el rápidamente trato de olvidar, Lo comprometí a “Agus” a un ping pong mandando al frente algunos secretos de la concentraciones de Juniors y en su rostro otra vez la sonrisa volvió aparecer.


-¿El jugador más molesto, insoportable que te toco en el plantel?
-El “Poli” Duveaux, se gana todos los números, es el jugador más molesto que me toco conocer. Él lo sabe, así que no me pones en ningún compromiso.
-¿El jugador más divertido, puede tener un día gris pero él siempre va a estar con una sonrisa?
-Daniel González, un fenómeno, siempre está de buen humor.
-¿El más gruñón que mejor lejos que cerca?
-Gastón Chiatti, y yo, quizás más yo en algunos días, pero el “Gordo” y yo peleamos el primer puesto (risas).
-¿El dueño de la música de las concentraciones?
-“Tin” Griguol, Ricardo Marín, Gastón Grande y yo por ahí, variábamos entre nosotros, más eran en los vestuarios porque en las concentraciones estábamos separados.
-¿El que se despertaba tarde en la concentraciones y tenían que ir a buscarlo?
-Rodrigo Ligorria, llegaba tarde siempre a todos lados, así que tampoco me comprometes Ligorria era el que más tardaba.

  • Como me había destacado tanto a familia, su gran amor su sobrino Valentín, le pedí que me describiera a ellos, sus pilares y otra vez sus ojos y su tono de voz cambiaron, claramente Agustín es una persona que le gusta estar con su familia y compartir muchos momentos con ellos.


-¿Si tuvieras que describir a tu papá en simples palabras?
-Es mi vida entera, él manda más, el rey como le digo yo, mi primer fans, mi primer hincha, el primero que me hace una crítica, mira que son muchas (risas). Es el quien me dice las cosas como son, yo sé que lo hace porque quiere que mejore, y lo mejor para mí. Algunas veces lo hace con poco tacto pero es su única forma, y no tiene filtro, valoro mucho eso y todo lo que hace por mí, es lo más grande que tengo mi viejo. Solo tengo palabras de agradecimientos, si bien tiene una personalidad que choca mucho conmigo pero es una de las personas más importante de mi vida.
-¿Y tu hermano que significa?
-Tiene una personalidad fría, de pocas palabras es una persona muy seria, pero siempre alentándome,  en su silencio pero me alienta, con su poca demostración de amor, él está siempre apoyándome. El ve mis partidos, habla de mí con otras personas, si bien conmigo no lo hace pero siempre me llegan sus palabras. Mi hermano es mi amigo, mi confidente por ahí no tenemos tanta demostración de cariño pero él siempre está para mí y yo para él.

-La persona más importante para vos, el que te cambio la vida, ¿Qué lugar ocupa en tu corazón tu sobrino Valentín?
-Como dijiste vos, me cambio la vida, una de las razones por la cual elegí quedarme en Córdoba fue porque nacía él. Es pisciano como yo, a pocos días de mi cumpleaños nació así que imagínate la alegría que tengo, no podría decirte con palabras lo que significa Valentín para mí. Es la luz de mis ojos, no sabes cómo lo disfruto, no lo veo un par de días y ya lo extraño, creo que cuando sea grande me va odiar (risas). Sé que voy a ser un tío muy pesado, que no lo va dejar en paz, seguro no me va a querer ver unos días, pero le agradezco tanto a mi hermano y cuñada Mayra por este regalo que me dieron. Vos estuviste presente el día que salí a la cancha con él, y fue uno de los momentos más hermoso que me dio la vida y el fútbol fue todo soñado como yo lo quería. El en mis brazos, la hinchada, el marco de público que había fue lo mejor que me paso en la vida. Yo sueño con verlo crecer, caminar, con verlo hablar lo disfruto mucho, es la LUZ DE MIS OJOS.
-¿Y tu mamá qué lugar ocupa en tu vida?
-La mujer de mi vida, aunque la molesto porque ahora me cambio por Valentín, ella siempre con mi papá a todos lados, y eso que no es fácil seguir a mi papá (risas). Es la mujer de mi vida, la que me cumple los caprichos, mi mamá es todo en mi vida, mi compañera, mi confidente, con la cual nos cubrimos las “macanas” que nos mandamos. Es una de las dos personas que nunca pueden faltar en mi vida.
-Para no olvidarnos de nadie, tus tíos, ¿Qué son para vos?
-Mis tíos Julio y Claudia, son muy importante para mí también, les agradezco todo lo que hacen por mí y la ayudan que me dan es muy valioso. Son los otros dos pilares que me sostienen.




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